bufandasPocos equipos representan la pasión futbolera de España como el Rayo, con una camiseta similar a la de River Plate y con un emblema de Núñez como lo es el Alejandro «el Chori» Domínguez. Claro, Real Madrid tiene copas y títulos por doquier y el Atleti ha ganado la Europa League, pero el Rayo sueña con llegar a la ex Copa UEFA.
Rayo contra Espanyol, Madrid contra Barcelona
Los altoparlantes saludaban a la hinchada, que llegaba a un estadio similar al de Argentinos Juniors, con leyendas en los murales de la popular que dicen que son del Rayo hasta la muerte. Pero también piden que se respeten las normas de conducta que vienen al reverso de la entrada, y entonces es ahí cuando se vive la alegría, la pasión por el verde del césped sagrado y la pelota rodando una vez más.
El metro de la línea 1 me dejó en el Estadio de Vallecas, en la estación Portazgo, donde esperaba la acreditación de prensa para .cero. En el camino se veían las primeras bufandas del equipo que representa al otro fútbol de Madrid, aquel equipo que marcha en la mitad de la tabla del mejor campeonato del mundo. Las cervecerías estaban llenas y los hinchas devoraban los bocadillos de Calamares antes de entrar. Todo fue en un clima de paz, hasta entre los ultras (barras en España) del Rayo. Si yo te dijera que tienen cantitos como en la Argentina, ¿me creerías? «Eso no es un arquero, es una p… de cabaret», «Soy del Rayo, te venimos a ver, ponga huevo, hoy no podés perder, te llevamos dentro del corazón, este año vamos a salir campeón» o «Vamos Rayo vamos, ustedes pongan huevo que ganamos…» (al ritmo de una famosa canción de Sergio Denis).
estadioEl partido fue claramente a favor del local, con más opciones de gol, creó varias situaciones, fue claro para hacer circular la pelota y supo cerrarse atrás para defenderse y, en más de una ocasión, para que parta la contra. Chori Domínguez está «picante», toma posición de 9 y es un peligro en el área rival. A los 8 minutos de la primera parte, Leo envió un centro que el argentino conectó de rodilla y venció a Casilla para poner el 1 a 0. Bajó un aliento impresionante para el jugador que tuvo que irse de River después de darle el tan esperado ascenso. Aquí lo quieren, lo tratan bien y él responde con juego y goles.
El equipo buscó siempre a Domínguez cada vez que atacaba, es la carta ofensiva del equipo junto a dos figuras de gran juego como son Leo y José Carlos. A los 24 minutos hubo un forcejeo y el argentino, jugador temperamental y con personalidad en la cancha, recibió la amarilla del árbitro por haber estado en el tumulto y por desautorizarlo en su fallo. Sobre el final del primer tiempo, el Chori aprovechó un rebote, intentó de tijera y la pelota se fue lejos del travesaño, aunque bajó una ovación para él. Las 8 mil personas que estaban ahí gritaban «chooori, chooori».
bufandasEn el entretiempo suenan canciones de rock que alientan al equipo, los hinchas comen sus sandwiches de pollo y la voz del estadio saluda a «toda la afición». «Esto es Vallecas, en el Rayo», «vamos Rayito, Vallecas está contigo».  Además, dice: «podría ser Old Trafford o Anfield Road, pero es Vallecas, amigos».
La gente ama al rayo, y los jugadores salen bajo el aliento de la gente que los sigue a todas partes. El equipo de Vallecas salió con todo en el segundo tiempo, generó dos chances en dos minutos y arrinconó a un Espanyol sin respuestas, que buscaba el empate con intentos tímidos. José Carlos se movía por izquierda y era puro peligro en el campo rival, movedizo al igual que Leo y Domínguez. El arquero del Rayo, Rubén, fue fundamental para evitar el empate con atajadas de centros peligrosos a mano cambiada.

Gol del Rayo Vallecano. Foto: EFE.


Piti recibió por la banda izquierda, vio que Casilla salió a achicarle y el jugador del Rayo llegó a puntear la pelota para que entre en el arco libre a pesar de los intentos desesperados de los jugadores del Espanyol. Ya sobre el final, Rubén tuvo la atajada del partido y no le dejó descontar a un visitante desorientado.
VallecanosEl árbitro pitó el final, el público sacó y revoleó sus bufandas con los colores del club y cantó hasta que las gargantas queden rojas. Se fueron a recibir a los jugadores afuera como héroes y el Espanyol se pudo ir en paz en su micro e incluso hablaron con los periodistas, al igual que los futbolistas del Rayo Vallecano.
Lloviznaba y hacía frío, pero el sol eligió iluminar Vallecas, que cada 15 días demuestra el otro fútbol de Madrid.
«Se verá en un futuro si vuelvo a River»
Juan Cruz Messina en Vallecas.Alejandro «Chori» Domínguez, figura y autor del primer gol del partido, habló mano a mano con .cero. «Jugar en Argentina es distinto, pero no es bueno hacer diferencias, me siento muy bien de estar aquí». Además, el próximo encuentro del equipo es ante el Barcelona, que viene golpeado después de perder dos derbys, uno por Copa del Rey. El Chori cree que «cuando se entra a un campo siempre se quiere ganar, si no lo pensáramos así no tendríamos ni que entrar a la cancha, pero es un partido de fútbol nada más».
Sobre el final le preguntamos sobre la posibilidad de volver a River: «Eso es hablar por hablar, no lo puedo hacer. No sé si voy a volver a River, pero eso se verá en un futuro».
Un posible amistoso ante River
Diego Turnes, vicepresidente del club millonario, se reunió con el presidente del Rayo Vallecano para acercar posiciones y no se descarta un partido en España para junio o julio. Ambos equipos son instituciones «hermanas» y comparten camiseta: ambas son blancas y con la banda roja.