El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en adoptar una criptomoneda para su curso legal. El Congreso de la nación centroamericana votó este miércoles y aprobó con 62 votos a favor (sobre 84 posibles) el proyecto para utilizar al bitcoin para transacciones comerciales y, de esta forma, dinamizar y actualizar la economía.

Al respecto de este hito tecnológico y financiero que estiman que entrará en vigencia en los próximos 90 días, cabe mencionar que Venezuela cuenta con su propio recurso dentro de blockchain, el petro, que fue desarrollado por Gabriel Jiménez para el Estado y su uso interno.

Al respecto de la iniciativa aprobada por el Parlamento, el oficialismo apoyó el proyecto para convertir al bitcoin en la única criptomoneda legal, mientras que 14 representantes de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), 4 del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y 1 de Nuestro Tiempo se opusieron. «La presente ley tiene como objeto la regulación del bitcoin como moneda de curso legal, irrestricto con poder liberatorio, ilimitado en cualquier transacción» con un cambio en relación al dólar «libre por el mercado» y aceptado por la totalidad de los agentes económicos «cuando así le sea ofrecido por quien adquiere un bien o servicio».

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, celebró en su cuenta de Twitter la votación. «El Salvador se vuelve parte de uno de los 14 acontecimientos más importantes en 12,000 años de la Historia del Dinero», publicó en la red social. «La #LeyBitcoin es ambiciosa, pero sencilla, además está bien estructurada para que tenga riesgo cero para quienes no quieran asumir riesgos», tuiteó, y adelantó que el gobierno capacitará a la sociedad para adoptar su uso.

Contrario a la sanción y la opinión del mandatario, el diputado Rodrigo Ávila expresó que el bitcoin «es un mecanismo monetario volátil y su uso genera una situación grave si no se toman las medidas pertinentes», aunque «se permite en varios países pero no ha sido oficializado como moneda de curso legal, lo que sí se está haciendo aquí sin un mayor análisis, ni la discusión debida».