El nuevo corte de SensaFilo es “Estamos acá” y expulsa bronca, desnudando la realidad social de un país y un mundo de principio a fin. “Nosotros te vemos, pero vos no nos mirás”, reclama desde la voz su cantante Matyas Oliveto, mientras las imágenes del videoclip devuelven manifestaciones por doquier. En tiempos de pandemia, la canción editada a principios de 2020 se resignifica en una actualidad cada vez más golpeada y las rimas rapeadas de los invitados Pecho Anzoátegui (Las Manos de Filippi) y el misionero Killato resuenan más potentes que en su concepción.

“La pandemia no hizo exponer de un modo más agudo las desigualdades preexistentes de un sistema agotado en un mundo descompuesto”, resume el guitarrista Tito Mengelatte a la hora de explicar las connotaciones del cuarto corte de difusión que se desprende del álbum «Rara Mezcla», producido por Pablo Wehbe, excantante de Aztecas Tupro. En ese disco también resalta la conciencia social de la canción “No me ignores”, en el tándem más político de la banda.

SensaFilo se completa con Sebastián Núñez Mariosa (bajo), Leonardo Berdiales (batería), Gustavo Galeota (percusión), Damián Pistone (guitarra) y Pablo López (teclados). “Estas canciones nacen con el objetivo de no olvidarse nunca de dónde vino uno. Creemos que cada vez es más necesario mirar a tu alrededor y no perderte distraído en la pantalla del celular”. Tito expone las dos palabras clave para esta faceta de la banda, una de las tantas que se puede encontrar en sus tres discos de estudio (los primeros son «El segundo va a ser mejor» de 2011 y «Música para diván» de 2014). Las palabras son “empatía y conciencia”. “De ahí nacen todo en este tipo de canciones”.

¿Cómo influye lo político y social en la vida de SensaFilo?

«Quienes integramos las filas de SensaFilo somos personas que trabajamos de otras cosas además de ser músicos, como le sucede a la mayoría de las bandas que se encuentran en ese lugar en el que se intenta emerger de alguna manera. Partiendo de esa base, la realidad nos atraviesa todo el tiempo, desde que nos levantamos hasta que nos ‘desmayamos’ a dormir. Por lo tanto, de maneras diferentes a cada uno, por supuesto, nos influye cotidianamente. Luego cada uno lo expresa a su manera», aseguran.

Si algo caracteriza a SensaFilo, es la conjunción de ritmos y estilos que se congregan en esa rara mezcla de rock, reggae, ska, cumbia, funk, punk, cuarteto y decenas de etcéteras. “Es lo que va saliendo, así fue siempre desde nuestros comienzos”, reconoce el guitarrista. “Desde los inicios de la banda, es lo que va saliendo. La búsqueda sale de lo que nos nace espontáneamente a la hora de componer. No hay una intencionalidad preexistente, es lo que surge. Tirás una moneda al aire en SensaFilo y no hay chances de que sepas qué va a tocar. Eso nos encanta y claramente, a esta altura, ya nos caracteriza”.

Desde que comenzó la pandemia vimos diversos proyectos musicales disolverse. Por eso resulta interesante conocer la dinámica de la agrupación.

¿Cómo sobrevive una banda en estos tiempos?

«Cuando todo esto pase puede que salgamos indemnes o con cambios. Creo que lo que prima es la convicción. Mientras tengamos nuestro punto de encuentro en creer en lo que hacemos, el resto fluye…», reflexionan.

¿Cuánto extrañan un show en vivo?

«Horrores. Más de un año y medio sin nuestra gente. Necesitamos de ese contacto y calidez más que nada en el mundo. Por el bienestar psíquico y social tanto nuestro como el del resto de los seres mortales, esperemos que el horizonte esté cercano», concluyen en SensaFilo.