Huracán y San Lorenzo de Almagro protagonizaron un nuevo capítulo del clásico porteño, en un partido cargado de tensión, «pierna fuerte» y lucha constante, donde ninguno de los dos logró imponer con claridad su plan de juego, pero sí dejó en evidencia lo que significa este duelo para ambos.
Desde el inicio, el encuentro se jugó con la lógica de los clásicos: presión alta, disputas permanentes en la mitad de la cancha y poco margen para el error. Huracán intentó hacerse fuerte desde la intensidad y el empuje de su gente, buscando lastimar por las bandas y ganar metros con transiciones rápidas. San Lorenzo, en cambio, apostó por un juego más ordenado, metiéndose atrás y sin desesperarse por ir en busca del gol.
Las situaciones de gol fueron escasas en un primer tiempo con muy poco fútbol, que para el espectador neutral resultó difícil de mirar. Cada avance se celebró con esperanza y cada cruce defensivo se gritó como si fuera un gol, reflejo de lo cerrado y disputado del trámite.
En el complemento, el partido ganó algo más de ritmo. Huracán se animó un poco más, mientras que San Lorenzo lució perdido y desorientado. Esa nebulosa con la que el «Ciclón» salió a jugar la segunda parte fue aprovechada por el «Globo» que, a los 50 minutos, encontró el 1-0 definitivo: Jordy Caicedo, el delantero ecuatoriano que venía de marcar en las primeras tres fechas del campeonato, ganó muy bien en el área y metió un gran cabezazo para el delirio del pueblo «Quemero». De esta manera, se mantiene como el máximo goleador del Torneo Apertura.
Con la ventaja a su favor, Huracán se mantuvo ordenado y no sufrió en ningún momento durante los 40 minutos restantes, cerrando una victoria clave en su casa (la primera en este certamen).
Huracán se quedó con un clásico que no brilló desde el juego, pero que ganó desde la actitud, la inteligencia y la contundencia en el momento justo. En partidos como estos, donde sobran nervios y faltan espacios, el «Globo» supo golpear primero y después manejar el desarrollo con autoridad. San Lorenzo, en cambio, nunca logró reaccionar y se fue del Tomás Adolfo Ducó con más dudas que certezas.
Formaciones e incidencias
Huracán: Hernán Galíndez, Federico Vera, Fabio Pereyra, Lucas Carrizo, César Ibáñez, Facundo Waller, Emanuel Ojeda, Leonardo Gil, Alejandro Martínez, Óscar Cortés, Jordy Caicedo. Entrenador: Diego Martínez.
San Lorenzo de Almagro: Orlando Gill, Teo Rodríguez, Gastón Hernández, Ezequiel Herrera, Fabricio López, Ignacio Perruzzi, Gonzalo Abrego, Nicolás Tripichio, Facundo Gulli, Alexis Cuello, Ezequiel Cerutti. Director técnico: Damián Ayude.
Gol: 50’ Jordy Caicedo (Huracán).
Amonestados: 17’ Facundo Gulli (San Lorenzo de Almagro), 45’ Lucas Carrizo (Huracán), 48’ Ezequiel Cerutti (San Lorenzo de Almagro), 56’ César Ibáñez (Huracán), 58’ Fabricio López (San Lorenzo de Almagro), 76’ Jordy Caicedo (Huracán), 83’ José Devecchi (San Lorenzo de Almagro), 96’ Alexis Cuello (San Lorenzo de Almagro), 97’ Nicolás Tripichio (San Lorenzo de Almagro).
Cambios: 46’ Gregorio Rodríguez por Facundo Gulli (San Lorenzo de Almagro), 63’ Luciano Vietto por Gonzalo Abrego (San Lorenzo de Almagro), 70’ Diego Herazo por Ezequiel Cerutti (San Lorenzo de Almagro), 74’ Juan Bisanz por Óscar Cortés (Huracán), 74’ Hugo Nervo por Alejandro Martínez (Huracán), 80’ Mauricio Cardillo por Ignacio Perruzzi (San Lorenzo de Almagro), 80’ Agustín Ladstatter por Gregorio Rodríguez (San Lorenzo de Almagro), 84’ Lautaro Mora por Emanuel Ojeda (Huracán), 90’ Facundo Kalinger por Leonardo Gil (Huracán), 90’ Luciano Giménez por Jordy Caicedo (Huracán).
Árbitro: Yael Falcón Pérez. Estadio: Tomás Adolfo Ducó.