Esta semana, la plataforma de streaming Qubit.TV ofrece los clásicos modernos de Hollywood, que inspiraron al nuevo cine y que siguen siendo considerados los mejores filmes de la historia del cine moderno.

El intérprete (2018)

Tras descubrir la identidad del oficial nazi que mató a sus padres, un jubilado lo busca con la intención de vengarse. En su lugar encuentra a su hijo, otro jubilado, con quien se embarcará en un transformador viaje.
Estrenada en el Festival de Berlín, «El intérprete» se presenta, a primera vista, como una road movie atípica. En primer lugar por la naturaleza de sus protagonistas: un solitario octogenario que perdió a sus padres en el Holocausto y el hijo -de unos 70 años- del oficial de la SS responsable de sus muertes. Por otro lado, si en la peculiar ⁠(y por momentos divertida) dinámica que se da entre los dos hombres reside uno de los mayores fuertes del film de Martin Sulik («Gypsy»), otro de ellos se encuentra en su visión, tan lírica como llena de sutilezas, de la percepción humana y su relación con la historia. Elogiada por la crítica, fue elegida como la representante eslovaca para la 91° edición de los Oscar.

César debe morir (2012)

En una cárcel de máxima de seguridad de Roma, un profesor organiza una función pública de «Julio César» de William Shakespeare. ¿El elenco? Un grupo de comprometidos reclusos que llevarán sus experiencias personales a la obra. Premiada con el Oso de Oro en el Festival de Berlín, «César debe morir» supuso el conmovedor y magistral regreso de los veteranos hermanos Taviani a la primera línea del cine de autor europeo. Un film atrapante y vigoroso en el que las vidas de sus protagonistas y las temáticas retratadas en el texto del Bardo (la fraternidad, el poder, la traición, entre otras) se amalgaman, reflejan y entremezclan las unas con las otras, tal como el registro documental y el drama enmarcado lo hacen con armonía y en un precioso blanco y negro al interior de la narrativa del film.

Sombras tenebrosas (2012)

Tras ser convertido en un vampiro y enterrado vivo, Barnabas Collins regresa a su casa… tan solo para ver a sus disfuncionales descendientes padeciendo las maldades de la misma bruja que, dos siglos atrás, lo condenó. Basada en la popular telenovela del mismo nombre, «Sombras tenebrosas» trae de regreso al mejor Tim Burton (el del siglo pasado) con una comedia fantástica y oscuramente familiar. Musicalizada por su habitual colaborador Danny Elfman y con canciones de The Carpenters, Iggy Pop y Alice Cooper (quien, además, aparece en el film), la película combina el estilo gótico característico de Burton con la psicodelia hippie y el cambio cultural de los 70′, dando lugar a múltiples y desopilantes chistes que reflejan aquel contraste a la perfección. Protagonizado por un elenco de renombre encabezado por Johnny Depp, el proyecto nació como una obsesión del propio intérprete quien, desde pequeño, soñó con interpretar a Barnabas Collins y le insistió a Burton durante años para que dirigiese su adaptación a la pantalla grande.

Los puentes de Madison (1995)

En una cálida tarde de verano, la ama de casa Francesca recibe en la granja de su marido a Robert a un apuesto fotógrafo de viaje. Juntos vivirán unos fugaces pero apasionados cuatro días que los cambiarán para siempre. 
Basada en la popular novela homónima de Robert James Waller, «Los puentes de Madison» es, para muchos, una de las películas más desgarradoras de la historia del cine. Un emotivo drama romántico en torno a un amor inviable entre dos personas que, pese a estar seguras de la innegable conexión que las une, no podrán proseguir el camino marcado por sus deseos. Ambientada en los años 60′ y narrada con un logrado tono elegíaco fue, además, una de las películas mejor recibidas, tanto por la crítica como el público, de la carrera de Clint Eastwood quien, para llevarla a cabo, no solo aceptó el desafío de adaptar el best-seller de Waller sino que además optó por protagonizarlo él mismo, en compañía de una inmejorable Meryl Streep (nominada al Oscar por su actuación).

Sueños de libertad (1994)

Culpado por un crimen que no cometió, el banquero Andy Dufresne deberá pasar el resto de su vida en la prisión Shawshank. Allí conoce a Red, un viejo y sabio interno, que le enseñará a sobrevivir el encierro. Sin lugar a dudas, es una de las películas más populares de todos los tiempos (¡más de un millón de usuarios la calificaron con 10/10 en IMDb!). «Sueños de libertad» es una emotiva fábula carcelaria que conquista por la calidez y el ingenio en la construcción de sus personajes, en especial en la de su pareja de protagonistas Andy y Red, interpretados por un inspirado Tim Robbins y el infalible Morgan Freeman, respectivamente. Fue la primera película escrita y dirigida para cine por Frank Darabont («Milagros inesperados») quien, hasta el momento, había sido guionista de algunas secuelas de terror en los 80′ como «Pesadilla 3: Los guerreros del sueño» o «La mosca 2», y había dirigido su ópera prima, «Buried Alive» (1990) para la televisión. Pese a su corta experiencia, el director sorprendió a todos por su precisión en el manejo de la narración, en gran parte gracias al uso acertado de la voz en off como eje estructurante del relato. Nominada a siete Premios de la Academia, incluyendo el de mejor película y mejor director.

El guardaespaldas (1992)

Tras recibir varias amenazas de muerte, una cantante famosa se ve obligada a contratar los servicios de un exagente del Servicio Secreto, quien aún no purgó la culpa de haber fallado en su anterior empleo. Dirigida por Mick Jackson («Volcano»), «El guardaespaldas» fue uno de los estrenos más convocantes de los inicios de los 90′. Un thriller romántico que devino un enorme éxito de taquilla, cimentando así la ya creciente popularidad de su protagonista, Kevin Costner, y acaparando las radios de todo el mundo con su popular y memorable tema principal «I Will Always Love You», la reversión del clásico de Dolly Parton que Whitney Houston inmortalizó para el film. Escrita por Lawrence Kasdan, «El guardaespaldas» fue nada menos que el primer trabajo del talentoso guionista quien, en los 70′, concibió la historia con el dúo de Steve McQueen y Diana Ross en mente. Lamentablemente, el proyecto no prosperó y recién en los años 90′ resucitó gracias al propio Costner, que en una reciente entrevista confirmó un rumor que circuló durante casi tres décadas: la mujer que él carga en brazos en el poster del film no es Houston sino su doble.

Lluvia negra (1989)

La joven Yasuko sobrevive de milagro a la bomba de Hiroshima y regresa a su pueblo. Allí, las consecuencias de la radiación comienzan a afectar a los habitantes y pronto las miradas acusadoras recaen sobre ella. Shôhei Imamura («La balada de Narayama») escribe y dirige este desgarrador drama que retrata las consecuencias físicas, psicológicas y sociales del estallido de la bomba nuclear de Hiroshima, en 1945. Sin golpes bajos ni artimañas efectistas, el alguna vez asistente del maestro Yasujiro Ozu construye un relato sobrio y atemperado que, no obstante, resulta tremendamente eficaz en su modo de revelar el horror a través del comportamiento de sus personajes. Adaptación de la novela homónima de Masuji Ibuse, su título hace referencia al fenómeno ocurrido luego del ataque nuclear: un polvo radioactivo cayó sobre el territorio contaminando un radio de cientos de kilómetros. La película se llevó una Mención Especial del Jurado Ecuménico y el Gran Premio Técnico del Festival de Cannes, donde tuvo su estreno internacional.

2001: Odisea del espacio (1968)

Tras descubrir un misterioso monolito en la superficie lunar, los humanos emprenden una búsqueda espacial para descubrir su origen, una ambiciosa odisea para la que contarán con la ayuda de la supercomputadora HAL. 
Lisa y llanamente, es una de las películas más ambiciosas y celebradas de la historia del cine. Obra maestra de la ciencia ficción, «2001: Odisea del espacio» es el fruto de los años de trabajo e investigación que Stanley Kubrick invirtió para realizar la primera película que retratara la exploración espacial con una precisión científica y efectos especiales realistas nunca antes vistos. Inspirada en «El centinela» y otros tantos cuentos cortos de Arthur C. Clarke (quien coescribió el guión que devino novela), la película trata temas como la evolución, la dependencia de la tecnología, los peligros de la inteligencia artificial, el existencialismo y hasta la posibilidad de la vida extraterrestre. Considerada una de las películas más influyentes del género, esta ópera espacial musicalizada con piezas de Richard y Johann Strauss, entre otros, no fue muy bien recibida por la crítica tras su estreno, aunque ello no impidió que se volviese un clásico imprescindible, la película más taquillera de 1968 o, incluso, la responsable del único Oscar en la carrera de su director.

La paura (1954)

Acorralada por la extorsión de la exnovia de su amante, Irene Wagner cae presa de un miedo irrefrenable y hará lo imposible por evitar que su marido Albert, un prestigioso científico, descubra su infidelidad. La última película que realizaron en conjunto el director Roberto Rossellini («Alemania año cero») y la actriz Ingrid Bergman («Tuyo es mi corazón»), antes de su divorcio en 1957, es un film atípico en su carrera. En «La paura», Rossellini decide cambiar de registro y construir un thriller psicológico tensionante (el suspenso brota de la sensación constante de miedo y paranoia que sufre su protagonista Irene, una lograda interpretación de Bergman), con una soberbia fotografía en blanco y negro de rasgos expresionistas y giros de guión más cercanos a Hollywood que a su pasado neorrealista. La película es una adaptación del cuento homónimo de Stefan Zweig.