F1: crónica de un campeonato anunciado

Luego de 36 años, McLaren logró el bicampeonato de constructores de F1 en Singapur, casi sin esfuerzo.

McLaren se consagró campeón del campeonato de equipos, pero no todas fueron alegrías en el equipo «Papaya». El Gran Premio de Singapur inició con polémica y emoción: Lando Norris finalmente demostró que en sus venas corre sangre y, con una reacción perfecta, durmió a Kimi Antonelli en la llegada al primer giro, colocándose cuarto.

En un ataque de virtuosismo, el piloto británico estiró la frenada al llegar a la tercera curva, abalanzándose sobre su compañero de equipo, Oscar Piastri, quien, luego del incidente, rompió con su habitual actitud fría y enfureció contra los miembros de la escudería campeona. Por primera vez en la temporada, Norris demostró que tiene ganas de ser primero, y parece que, con este gesto de agresividad en pista, la relación entre los pilotos de McLaren (así como la del equipo con el australiano) se desmoronó.

Luego de esta emocionante primera vuelta, Lando comenzó a enfocarse en alcanzar a Max Verstappen, que se encontraba segundo. Por su parte, George Russell se escapaba en el primer puesto. La emoción regresaría recién en las últimas vueltas, ya que la parte media de la carrera fue completamente especulativa. El vigente campeón de pilotos largó con gomas blandas, con el objetivo de sobrepasar al piloto inglés de Mercedes. Sin embargo, la diferencia de ritmo era tal que Max tuvo que dedicar su primer stint a gestionar los neumáticos para evitar ser alcanzado por los McLaren.

El ocaso de la carrera fue espectacular: Norris estaba a menos de un segundo de Verstappen que, por si fuera poco, sufría problemas en el auto y debía, en simultáneo, adelantar a los rezagados. Lando probó «de mil maneras», pero no fue capaz de hacer frente al neerlandés, que terminaría la carrera en un muy peleado segundo puesto. Los McLaren sentenciaron el campeonato con unos agridulces tercer y cuarto lugares.

«Antes podía mostrarme»

Esta fue la desgarradora frase de Franco Colapinto luego de un desempeño magistral que resultó completamente en vano. El piloto argentino largó 16° y, en la primera vuelta, ganó tres lugares a pura muñeca. Fue capaz de gestionar perfectamente a sus rivales durante todo el primer stint. Sin embargo, una parada precipitada de Alpine (con la esperanza de que saliera un Safety Car o de poder realizar un two-stop) lo obligó a aguantar con neumáticos medios durante 43 vueltas.

Franco hizo de todo: se defendió, atacó y controló a sus rivales, pero, llegadas las últimas dos vueltas, el desgaste era inmanejable. En una carrera en la que podría haber sumado puntos, el argentino terminó como empezó. Una vez más fue mejor que su compañero, finalmente superándolo en el historial. «Fue una carrera muy frustrante. Le pongo mucha garra, pero no sale nada y vamos muy despacio». A pesar de sus buenos desempeños, Franco aún no pudo dar el golpe que necesita.

De esta manera, quedó sentenciado el campeonato que premia a los equipos, pero aquel en el que los pilotos miden su destreza no deja de mejorar. Verstappen tiene auto para molestar y la relación entre Piastri y Norris parece haber muerto. Podremos observar cómo se desarrolla esta disputa en el GP de Estados Unidos el 19 de octubre.

Artículo elaborado para puntocero por Ignazio Sisca.