La Selección argentina buscará llevarse los tres puntos en la altura de La Paz y, para eso, Sabella ya piensa en un equipo con variantes, con cinco defensores o cuatro volantes y un solo delantero. “Pondré algo que se adapte a un 5-4-1, 5-3-2 o un 4-4-2”, dijo en conferencia de prensa. Así, el entrenador podría poner cinco defensores, tres volantes, Messi en la creación y adelante Rodrigo Palacio.
La probable formación es Romero; Gino Peruzzi, José Basanta, Garay, Campagnaro y Clemente Rodríguez; Mascherano, Banega y Di María; Messi y Palacio. Línea de cinco, contener el avance de Bolivia y no desordenarse será la misión del equipo de Sabella. Además, no deberá abusar de las subidas de los laterales y así evitar complicaciones en el regreso después de un ataque o bien en la marca en velocidad. La altura tiene piques rápidos, pelotas que salen rectas y con velocidad en los remates y toma poca comba.

José Basanta. Foto: AP.
José Basanta, jugador del Monterrey, ha llegado a jugar en los 5 mil metros sobre el nivel del mar de Puebla y está acostumbrado a las condiciones que para otros jugadores pueden ser desfavorables.
Hay algunas bajas para este encuentro, con Gonzalo Higuaín suspendido por segunda amarilla. El Pipa fue amonestado ante Venezuela y directamente se fue hacia España para reincorporarse al Real Madrid. Federico Fernández ya tiene una amarilla y Sabella no quiere que sea suspendido, si tenemos en cuenta que el próximo partido será en junio ante un rival peligroso como Colombia. Ese partido podría jugarse en la cancha de Newell’s Old Boys por pedido de Messi a la AFA.
Otra de las bajas es Fernando Gago, quien sufrió una sobrecarga muscular y no viajó con el plantel argentino. Sergio Agüero fue el otro lesionado y ni siquiera pudo estar ante Venezuela en el Monumental.
Un historial poco favorable y el recuerdo de la Selección Fantasma
Todavía duelen esos seis goles de las Eliminatorias para Sudáfrica 2010, aquel 1° de abril de 2009. El equipo de Diego Maradona fue vapuleado por 6-1 y las críticas fueron tremendas en Argentina. El técnico estaba desesperado en el banco de suplentes y el equipo argentino no mostraba respuestas. Claro, el bajón no fue solo futbolístico, sino que los 3.650 metros de altura de La Paz dejan sin aire hasta a los futbolistas más entrenados y con el mejor estado físico. Ni Messi pudo sacar a relucir su magia y en esta ocasión buscará marcar por primera vez en la capital más alta del mundo.
En 2005, el equipo de Pekerman supo imponerse por 2 a 1 en el camino al Mundial de Alemania. Perdía 1 a 0, pero en el segundo tiempo apareció Lucho Figueroa para conectar un cabezazo y aprovechar que esa vez la pelota dobló. El triunfo vino con un tanto de Luciano Galletti, que aprovechó un pase largo de Aldo Duscher y se olvidó de la altura, del poco aire y enfrentó mano a mano al arquero y definió al palo derecho para ganar tres puntos históricos. Esa fue la última vez que un equipo argentino le ganó por Eliminatorias a Bolivia en La Paz.

La Selección de Bielsa logró un empate agónico el 25 de abril de 2001, cuando el partido terminó 3 a 3. Javier Zanetti, Roberto Ayala, Walter Samuel y Nelson Vivas formaban la línea de cuatro, con un Juan Pablo Sorín que se exigió en la ida y la vuelta. El equipo perdía 1 a 0, pero sobre el final del primer tiempo, Hernán Crespo había puesto el empate. Argentina no podía contener los avances, con jugadores bolivianos hechos “aviones” y con la contención albiceleste sin aire. Fue así que llegó a estar perdiendo 3-1. Sobre el final del encuentro, Crespo descontó, la ida y la vuelta tuvo su premio para Juan Pablo Sorín que, con sus últimas fuerzas, llegó a pisar el área, remató cruzado y la igualdad se pareció más a una victoria. Cuando el árbitro pitó el final, jugadores como Diego Simeone, Sorín y Zanetti cayeron al suelo.

La otra derrota cercana en el tiempo terminó en un escándalo que nunca se aclaró. En abril de 1997, Daniel Passarella había dispuesto uno de los tantos equipos que había probado camino a Francia 98, perdía 2-1 (Néstor Gorosito, de penal, marcó el único gol argentino). Pero lo más lamentable fue la agresión que sufrió Julio Cruz cuando fue a sacar un lateral, con un hombre que entró y le dio una trompada a la carrera. Las escenas siguientes fueron un bochorno: la policía les arrojó gas pimienta a los jugadores argentinos y los agredió en lugar de protegerlos. El resto del partido se jugó como pudo y el resultado quedó en un segundo plano.

«La Selección Fantasma» fue un combinado que entrenó durante semanas en La Quiaca para acostumbrarse a la altura. No recibieron el primer pago por parte de la AFA y no se habían jugado los dos amistosos contratados en la ciudad boliviana de Tarija. Según Mario Kempes, los futbolistas estaban en un hotel «de mala muerte» y se sentían abandonados. Una publicación de la época tuvo la idea de sacarles una foto con sábanas en la cabeza, como si fueran fantasmas. La imagen quiso retratar el olvido de la AFA hacia los jugadores, pero causó conmoción en los lectores y el público.
El técnico era Enrique Omar Sivori, quien buscaba la clasificación al Mundial de Alemania 74 después del fracaso que significó no haber clasificado a México 70. El ayudante del «Cabezón», Miguel Ignomiriello, armó un equipo paralelo que se quedó en la ciudad jujeña de Tilcara, a 2.500 metros de altura, cerca de la frontera que divide a La Quiaca con Villazón. Había figuras como Ricardo Bochini, Kempes y Aldo Pedro Poy. Reinaldo Merlo y «Jota Jota» López volvieron a Argentina porque sufrieron los efectos de la altura. Finalmente, el partido se jugó y Argentina ganó 1-0 con gol de Oscar Fornari, delantero de Vélez. Ese triunfo le permitió llegar con comodidad a la clasificación al Mundial.
En 1969, el equipo albiceleste se iba al entretiempo con un empate, pero no pudo aguantar en el segundo tiempo y cayó por 3-1. El primer triunfo argentino sobre Bolivia en La Paz y por Eliminatorias fue en 1965. La Selección ganó 2-1, con dos tantos de Luis Artime para aquel equipo de José María Minella. Aunque la primera vez que jugaron Bolivia-Argentina el resultado fue favorable a la selección “verde” por 2 a 0.
En resumen, fueron tres victorias, un empate y cuatro derrotas en la historia de las Eliminatorias. Pero este es otro equipo, hay una idea de juego y es claro líder en la competición. Ahora se viene un desafío para el técnico y los jugadores que no suelen ser titulares. Ganar en la altura no es imposible, pero es un desafío que Sabella debe superar.

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