Incumplir con la cuota alimentaria es violencia

En una iniciativa conjunta entre la Dirección de Equidad de Género de Diputados de la Nación y un destacado grupo de más de 30 expertos en la materia, se llevó a cabo la presentación del libro «Compendio de casos judiciales novedosos sobre cuota alimentaria» en la Feria Internacional del Libro el pasado domingo. El evento también incluyó la presentación de una guía territorial con perspectiva de género para el reclamo de la Cuota de Alimentos y un soporte digital titulado «Los casos judiciales novedosos sobre cuota alimentaria – jurisprudencia».

Este material se erige como una herramienta indispensable en un contexto donde el 50% de las niñeces en la provincia se ven afectadas por la pobreza, exacerbada por el hecho de que solo 3 de cada 10 padres cumplen con el pago de la cuota alimentaria en tiempo y forma. Además, destaca la necesidad de cambios en el Poder Judicial para garantizar el cumplimiento de este derecho fundamental.

El compendio y los recursos adicionales están diseñados para ser útiles para profesionales del derecho tanto como para madres en hogares monoparentales que no reciben la cuota alimentaria. Incluye una «Guía simple de cuota de alimentos: todo lo que tenés que saber sobre violencia económica a través del incumplimiento de la cuota alimentaria – una cuestión de Derechos Humanos», junto con el soporte digital de jurisprudencia.

En la mesa de presentación estuvieron presentes destacadas personalidades en el campo, como Maru Breard, licenciada y perito en Trabajo Social, directora de Equidad de Género y Diversidad Sexual de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires; Nelly Minyersky, abogada, docente e historiadora militante feminista, especializada en Derecho de Familia; Diego Ortiz, abogado especializado en violencia familiar y derecho de daños; y Erica Pérez, abogada compiladora del compendio de casos judiciales novedosos sobre cuota alimentaria, egresada de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Maru Breard destacó la importancia de abordar el incumplimiento de la cuota alimentaria desde una perspectiva de género. Para Breard, el incumplimiento de esta obligación no solo constituye una forma de violencia económica sino que, también, atraviesa diversas manifestaciones de violencia que afectan a las madres tanto como a los hijos.

Estadísticas impactantes

Además, señaló que el incumplimiento de la cuota alimentaria se traduce en una serie de violencias que las madres enfrentan al reclamar este derecho fundamental para sus hijos. Desde la violencia económica, que sume a las mujeres en la pobreza y la precariedad, hasta la violencia institucional, que dificulta su acceso a la justicia y la información sobre sus derechos. Resaltó la violencia sexual y psicológica a la que muchas mujeres se ven sometidas en el proceso de reclamo de la cuota alimentaria, así como la violencia física que algunas enfrentan al negociar con progenitores violentos.

Asimismo, Breard presentó estadísticas impactantes que revelan la magnitud del problema en Argentina, donde un alto porcentaje de hogares monoparentales no recibe la cuota alimentaria adecuada, y la mayoría de los progenitores incumplen con esta obligación. Subrayó que este incumplimiento no solo afecta a las mujeres sino, también, a los niños, quienes quedan desatendidos en muchos casos cuando sus madres salen a trabajar.

En estadísticas, en Argentina hay 1.600.000 hogares de familias monoparentales de los cuales de esos hogares el 50% no recibe cuota alimentaria y el 12% recibe de manera esporádica. En la provincia de Buenos Aires, 7 de cada 10 progenitores no cumplen la cuota alimentaria y en el registro de deudores alimentarios en la provincia, de 2.546 personas solo 28 son mujeres.

El incumplimiento de la cuota de alimentos no solo afecta a las mujeres sino a las infancias. En Argentina, el 10% de las niñas, niños y adolescentes se quedan solos sin el cuidado de una persona adulta cuando la madre sale a trabajar y esto aumenta en los hogares monoparentales a un 13%. Un 17% de las niñas y niños se quedan a cargo de otro menor de edad. Es decir, que cuando un progenitor está ausente, la responsabilidad recae sobre estas madres o sobre las mismas infancias, quienes deben no solo cuidar sino también realizar trabajos domésticos.