Intoxicaciones por monóxido de carbono: cómo prevenir

Cientos de muertes se registran cada año en Argentina cuando comienza el invierno debido a la inhalación de monóxido de carbono, un enemigo silencioso que aumenta su riesgo con las olas polares.

Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas familias encienden estufas y artefactos para calefaccionar sus hogares, muchas veces sin saber que un mal funcionamiento o la falta de ventilación pueden generar este gas letal sin olor ni color, que en minutos puede causar intoxicaciones graves e incluso la muerte mientras las personas duermen. La falta de información y prevención convierte a este problema en una de las principales causas de muertes evitables en la época invernal.

¿Qué es el monóxido de carbono?

El monóxido de carbono (CO) es un gas venenoso que se produce por la combustión incompleta de materiales como gas natural, leña, carbón o kerosene. En los hogares suele originarse cuando estufas, hornallas, calefones u hornos están en mal estado, mal instalados o funcionan en ambientes sin ventilación.

Cuando se respira, el CO reemplaza el oxígeno en la sangre y puede dañar el corazón, el cerebro y otros órganos. El mayor peligro es que no tiene olor ni color, por lo que puede afectar sin dar señales. Dormir con una estufa mal ventilada puede ser letal.

Los números de la intoxicación en Argentina

Según el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, entre el 1° de enero y el 21 de junio de 2025 hubo 473 casos confirmados de intoxicación o exposición a monóxido de carbono.

Entre 2019 y mayo de 2024, se confirmaron 5.312 casos de intoxicación. La mediana de casos fue 301 por año. Si se compara con 2025, hubo un aumento del 57% este año respecto de años anteriores. Sin embargo, especialistas advierten que existe un subregistro de casos, ya que en ocasiones los síntomas de intoxicación pueden confundirse con otras enfermedades, lo que dificulta el reconocimiento y registro.

Según el último informe especial sobre exposición/intoxicación por monóxido de carbono del Ministerio de Salud, el 80% de los casos se concentran en los grupos etarios de 0 a 39 años, con una mediana de edad de 21 años. El 55,3% de los casos de intoxicaciones corresponden a mujeres, y el 44,7% son varones.

Aunque existen casos durante todo el año, los aumentos se dan en el inicio de los meses más fríos del año.

En relación a la distribución por provincias, el 38,5% se registró en la región Sur. Las provincias de Neuquén, Chubut y Tierra del Fuego son las que concentran el mayor número de casos. Le sigue en número de casos la región del Centro con un 31,5% de los mismos, y es Buenos Aires la provincia con mayor número de casos en esta región. El 30% restante de los confirmados se distribuye entre Cuyo, Noroeste (NOA) y Noreste (NEA).

Asimismo, solo el 13,6% de los casos cuentan con una fuente de exposición consignada. De estos, según el informe, el 32,5% corresponde a estufas a gas, el 20,4% a incendios, el 14% a cocina/anafe/horno.

¿Qué síntomas genera?

Se debe sospechar intoxicación con monóxido de carbono si, tras permanecer en un ambiente cerrado, una o varias personas presentan dolor de cabeza, mareos, somnolencia, debilidad, cansancio, náuseas o vómitos, pérdida de conocimiento, convulsiones, palpitaciones, dolor de pecho o paro cardiorrespiratorio.

«Muchas intoxicaciones por monóxido de carbono parecen intoxicaciones alimentarias, gripes o accidentes cerebrovasculares. En niños pequeños puede simular un cuadro meníngeo por irritabilidad, llanto continuo y rechazo del alimento», advierte el Ministerio de Salud.

Ante signos de intoxicación se recomienda abrir puertas y ventanas para ventilar, retirarse o retirar a la víctima del lugar contaminado para respirar aire fresco y llevar a la víctima rápidamente al hospital o al centro asistencial más próximo, aunque haya recuperado el conocimiento.

¿Cómo prevenirlo?

Las recomendaciones de los expertos son simples y efectivas: ventilar todos los ambientes, incluso en invierno, verificar que la llama de estufas y hornallas sea siempre azul, no usar el horno ni la hornalla para calefaccionar, hacer revisar los artefactos una vez al año por gasistas matriculados, no instalar estufas sin salida al exterior en baños o dormitorios y colocar detectores de monóxido, que alertan si hay una fuga.

¿Dónde pedir ayuda?

Existen líneas telefónicas gratuitas con atención las 24 horas:

0800-333-0160 del Hospital Posadas en El Palomar, Morón (provincia de Buenos Aires).

0800-444-TOXI (8694) del Hospital de Niños R. Gutiérrez (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

0800-222-9911 del Hospital Sor María Ludovica en La Plata (provincia de Buenos Aires).

Compartir esta información puede salvar vidas durante el invierno.

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Sol Morucci.