Visitar los 155,4 kilómetros que abarcan la Quebrada de Humahuaca (en el Noroeste argentino) es una experiencia única. Realizar un recorrido por la región es absorber energía, cultura, mucha historia y una imponente belleza natural diferente a todo lo conocido.

Humahuaca
Humahuaca
Allá por el año 2000, el por entonces gobernador Eduardo Fellner escuchó el reclamo de los quebradeños ante la inminente devastación de las tierras y el hábitat por las obras que demandaba el electroducto planificado en el año 1994 bajo la presidencia de Carlos Saúl Menem. Fellner decidió, a través del Decreto 2319, declarar de Interés Prioritario todas las acciones y programas que se formulen a través de la Secretaría de Cultura de la Provincia, tendientes a postular a la Quebrada de Humahuaca para su inclusión en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, para “resguardarla para todas la generaciones futuras como un ejemplo de interacción del hombre, su desarrollo, su forma de ser, de vivir, con la naturaleza que lo rodea a lo largo de miles de años de historia”, según expresó en la apertura de las Sesiones Ordinarias provinciales del año 2001.
Luego de la presentación del proyecto para declarar a esta región como Patrimonio de la Humanidad, en abril de 2002 este fue aprobado y, finalmente, el 2 de julio de 2003 se declaró a la Quebrada de Humahuaca “sistema patrimonial de características excepcionales” en París (Francia) en la categoría Paisaje Cultural, gracias a la elección unánime de los 21 integrantes del comité. Por eso, se conmemoran 10 años de este reconocimiento más que merecido: solo basta con conocer para comprobarlo.
El informe que oficializó la solicitud destaca que “el jujeño y, en especial el quebradeño, amante de la tierra donde vive, orgulloso de su cultura y respetuoso de sus tradiciones, ha establecido desde la antigüedad una magnífica interrelación y una armoniosa convivencia con el excepcional paisaje de la Quebrada de Humahuaca”.
Purmamarca
Purmamarca
Prueba de ello es que esta región, socavada por el curso del Río Grande de Jujuy, ostenta un itinerario de 10.000 años, colmado de historia ancestral: se conservan rituales, tradiciones, costumbres y artes milenarios anteriores a la llegada de los españoles.
“El entorno y los bienes patrimoniales que en él se encuentran generan profundos lazos de identidad en la población local. La cultura popular oral y tradicional de la Quebrada de Humahuaca resulta excepcional no solo por su concentración espacial, sino porque en ella se imbrican numerosas formas culturales tradicionales con las formas propias de la sociedad contemporánea. La música, la lengua, la narrativa oral, la religiosidad y las artesanías mantienen su vigencia a lo largo de los siglos, como resultado de una fecunda relación intercultural, estableciendo una fuerte cohesión grupal y reforzando las redes sociales”, detalla el texto.
Pucará de Tilcara
Pucará de Tilcara
Además, los quebradeños cuentan con más de 200 sitios arqueológicos donde, indudablemente, el Pucará de Tilcara se destaca por sobre el resto. Historia viva de América Latina y conexión con nuestra tierra, si hasta la mayoría de las casas están construidas con adobe, piedra, ladrillo, paja, madera y cal.
Viajar a la Quebrada de Humahuaca puede resultar una estadía inolvidable (no olvides degustar tamales, quinua y cenar en Purmamarca un bife de llama con una copa de vino tinto). La Pachamama te espera.
Fotos: www.quebradadehumahuaca.com

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