Lo gélido y lo inasequible

Dirigida por Brian Kirk, más acostumbrado al universo de la televisión y series, llega esta propuesta de la mano de Emma Thompson, quien es también su productora, «Muerte en Invierno» («Dead of Winter») que nos presenta a su protagonista Barb, una viuda sexagenaria que viaja por el helado paraje de Minnesota con el fin de exhumar las cenizas de su marido y su objetivo es interrumpido por el secuestro de una adolescente.

En un rol bastante infrecuente en su carrera, y lejos de los textos de clásicos a los que nos tenía acostumbrados, Thompson dignifica el thriller en parajes desolados al estilo de «Fargo», intentando, con los pocos recursos a su alcance, rescatar a una joven de su fatal desenlace.

Apenas un par de actores habita esta propuesta, que es abrazada y devorada en su casi totalidad por el frío y solemne paisaje que congela física tanto como emocionalmente las posibilidades de sus personajes.

Barb, en un alabado tour de force físico, corre de un lado a otro de la blanca y nevada planicie, con un auto fuera de circulación, y sin ayuda exterior, pergeñando estrategias y ganando tiempo para poder ayudar a la rehén.

Además, la participación de Judy Greer como la villana de este film, y dominatrix del macabro plan a seguir con la joven, se impone también con su talento y frialdad, a tono con el entorno.

El final, que no develaremos aquí, rompe el molde por la acostumbrada previsibilidad a la que este tipo de productos nos tiene acostumbrados.