El país centroamericano inicia el 2022 con una medida que beneficia a las personas menstruantes, eliminando el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de los productos de higiene menstrual.

Tras casi dos años, el 21 de octubre de 2021 se aprobó la iniciativa en la Cámara de Diputados y el 27 del mismo mes se produjo en el Senado.

Dicha propuesta fue impulsada por el Movimiento Menstruación Digna y consistía en modificar el artículo 2°-A de la Ley del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) para considerar los productos dentro de la “tasa cero”, ya que son indispensables para un proceso fisiológico natural.

A través de la eliminación del IVA, se reducirá un 16% el costo de productos tales como toallas sanitarias, copas menstruales y tampones favoreciendo, de este modo, a las personas que se encuentran en situaciones más vulnerables y no podían acceder a los mismos. En este sentido, será la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) la encargada de constatar que el descuento sea efectivo.

Por su parte, también se elevaron voces de resistencia en el Congreso, donde incluso se llegó a argumentar que sacar el IVA era equivalente a quitarlo de las afeitadoras que utilizan los varones. Ante esta argumentación se impone la realidad, que señala que una mujer necesita 360 toallas o tampones promedio al año. En México hay más de 64 millones de personas que menstrúan en edad reproductiva y que, en condiciones normales, gastarían entre 425 y 1.220 pesos (19,58 y 56,20 dólares) anuales en artículos de higiene menstrual.

Ante este logro, se plantea como próxima meta que los productos de gestión menstrual sean gratuitos y distribuidos en las escuelas e incluidos en la canasta básica. Dicha propuesta ya fue presentada en la Cámara de Diputados.