Es el líder del Torneo Final, sigue en la Copa Argentina y dejó afuera de la Copa Libertadores de América al Boca de Bianchi y por penales. El equipo de Gerardo Martino está para hacer historia, porque juega bien, maneja la pelota en campo rival y puede llegar con claridad al área. De todas maneras, no fue lo que se vio en la noche de Rosario.

Foto: Baires

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El Coloso Marcelo Bielsa recibió un partido que parecía ser en la antesala el encuentro del año y más bien fue un partido para el olvido, con unos 90 minutos que no estuvieron a la altura de lo esperado.

Las oportunidades más claras de gol fueron de Boca Juniors en el segundo tiempo, con un cabezazo de Nicolás Blandi que Milton Casco sacó de cabeza sobre la línea, a los 8 minutos del complemento. A los pocos segundos, Juan Román Riquelme tiró un centro nuevamente para Nicolás Blandi, pero la pelota se estrelló contra el travesaño. Boca le imprimía vértigo a un partido sin chances de ambos lados, pero parejo. Luego, Newell’s Old Boys dominó la pelota en el campo de Boca, como en el primer tiempo, tanto que llegaba al área y le faltaba un plus para concretar.

Clemente expulsado. Foto: AFP

Clemente expulsado. Foto: AFP

Clemente Rodríguez se fue expulsado a los 12 minutos de la segunda etapa por una protesta excesiva al árbitro Germán Delfino. Esto complicó el desarrollo del partido, porque Boca se quedó con un hombre menos y Carlos Bianchi sacó a Nicolás Blandi, el único delantero, y puso al juvenil Nahuel Zárate para reforzar el costado izquierdo. Juan Román Riquelme jugó un buen partido, pero era armador y único “delantero” de Boca, ya sin aire cuando llegaba el final del juego. La chance más clara de Newell’s llegó con un remate de Diego Mateo, de afuera del área, que se fue al lado del ángulo izquierdo del arco que custodió con firmeza Agustín Orión.

Llegó el momento de los penales, definición que Boca ha manejado durante años y aún más con Bianchi. Ni el hincha más optimista de Newell’s iba a imaginar que Nahuel Guzmán le iba a atajar el primer penal de la serie a Riquelme, que pateó al medio. El arquero del equipo de Rosario solo tuvo que quedarse parado en su lugar. De ahí en más, los remates desde los doce pasos se volvieron una película dramática, porque Matías Caruzzo erró un penal y Maxi Urruti tenía en sus pies la semifinal, pero Agustín Orión atajó el remate, convirtió y si atajaba le daba la victoria a Boca y le esperaba una estatua frente a Casa Amarilla, pero Milton Casco puso la serie 4 a 4 y la definición se iba a estirar muchísimo más.

Foto: Reuters

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Iban 6 a 6 y Nahuel Zárate la tiró por arriba del travesaño. El chico Horacio Orzán tenía la clasificación en sus pies, pero los nervios le jugaron una mala pasada y erró. La ronda de penales se repitió y Juan Román Riquelme tenía la chance de redimirse, cosa que hizo porque convirtió y llegaron a patearse penales hasta el hartazgo. Nahuel Guzmán se vistió de héroe al atajarle un penal a Juan Manuel “Burrito” Martínez y así le tocaba a Maxi Rodríguez, hombre de experiencia y pelo en pecho, que pateó decidido y le dio a Newell’s un pase histórico a semifinales de la Copa Libertadores. Fue 10 a 9 para el equipo de Martino, fueron 26 penales en total, fue drama y emoción en la noche del Parque de la Independencia.

Foto: AFP

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Gerardo Martino dijo que felicitó a sus jugadores antes de la definición y lo repitió luego: “Les dije que el trabajo estaba hecho, más allá del resultado favorable, y me toca dirigir un muy buen equipo, son jugadores valientes para llevar a cabo una propuesta”, dijo el DT de “La Lepra”.

A Boca ya no le quedan objetivos. Con la eliminación de la Copa Libertadores y el puesto 19° en el Torneo Final parece que el primer semestre de este año está cerrado: con la cabeza en la segunda parte del año, con la mira puesta en el Torneo Inicial 2013 y afuera de la Sudamericana de este año porque no le dan los puntos acumulados entre el Inicial 2012 y el Final 2013.

Newell’s llegó dos veces a la final de la Copa Libertadores: en 1988 perdió contra Nacional y en 1992 ante el San Pablo. La tercera puede ser la vencida, porque las semifinales serán recién el 3 de julio ante Atlético Mineiro o el sorprendente Tijuana de Antonio Mohamed. Esta brecha de tiempo se debe a la Copa Confederaciones que se jugará en Brasil.

Foto: AP

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El equipo de Gerardo Martino va por todo, con terreno libre para el Torneo Final 2013 porque la última fecha ante Argentinos Juniors en Rosario será el fin de semana del 23 de junio, con chances en la Copa Argentina en octavos de final ante Talleres de Córdoba y con la Libertadores como obsesión, como sueño que se puede volver una realidad.

“Boca no debe tener vergüenza de la eliminación”

“La pelota decidió no entrar”