Si los problemas fuesen solo de las familias comunes, viviríamos mintiendo, ni decir que las de los cuentos son las ideales. Como todo ideal de perfección, se termina con un conflicto. Ninguna de la realeza a nivel mundial y de la historia vivieron con absoluta tranquilidad y, como en toda familia, hay problemas.

En esta oportunidad, una realeza que parecía perfecta de repente se vuelve quebrantable: la familia del rey Abdalá II de Jordania. Una nación con mas de 10 años de estabilidad, un país en medio del conflictivo en Medio Oriente, nada más y nada menos que vecino de Israel y de Siria, ambos socios económicos y estratégicos.

La grieta también llegó a la gran familia Abdalá del reino de Jordania. El rey acusó a su hermano Hamzah de estar detrás de un complot en contra suyo. En las últimas horas, las noticias que llegan de Jordania son confusas por el hermetismo que genera semejante situación en dicho país. El hermano Hamzah está acusado de haber sido descubierto en diálogo con fuerzas extranjeras para realizar un complot de desestabilización de la nación.

Según medios locales, el hecho ya está resuelto y no pasó a mayores, pero luego de los últimos informes de la BBC de Londres, esta noticia sacudió a Jordania y, luego de las acusaciones, se produjeron al menos 15 detenciones, entre los cuales se encuentran figuras importantes como Bassem Awadallah, antiguo jefe de la casa real, asesor del príncipe de Arabia Saudita, y la detención de Sharif Hasan Bin Zaid, perteneciente a la realeza.

El primer ministro de Jordania, Ayman Safadi, advirtió que el príncipe Hamzah estaría involucrado en contacto con potencias del extranjero para realizar un complot y desestabilizar el gobierno actual y el reinado.

Según las informaciones en diferentes medios del mundo, Hamzah habría estado en contacto con un exmiembro del Mossad, Roy Shaponshnik, quien sería uno de los intelectuales de esta idea para desestabilizar la corona. Asimismo, el Primer Ministro informo que le ofrecieron a Hamzah un avión para huir con su familia.

Esta situación se desarrolla en medio de una crisis social debido a la pandemia, así como también la guerra que aún persiste en Siria (un aliado económico) e hizo caer la economía del actual reino de Jordania. Además, en los últimos años se acrecentó la corrupción dentro del gobierno, lo que provocó que el clima social que se vive en ese país aumentara con el correr del tiempo.

Cabe destacar que desde la asunción del rey Abdalá II, el país transita una relativa estabilidad económica y de paz en la región, porque obtuvo resultados importantes a nivel geopolítico. Tiene buenas relaciones con los Estados Unidos, un aférrimo aliado. Además, posee bases militares en el territorio jordano, así como también las buenas relaciones con Israel, con el que comparte el limite fronterizo del rio Jordán.

En las últimas horas la madre salió públicamente a defender a su hijo Hamzah y pidió por su salud y que dios lo cuide y lo salve. «Hamzah es una buena persona y siempre habla con la verdad», manifestó en redes sociales Noor. Así como se mantiene el silencio en la televisión jordana sobre el caso y hay poca información hacia el exterior, informaron que el príncipe Hamzah juró lealtad el Rey y pide por la nación y la estabilidad de todos sus ciudadanos.

Jordania es un país que pasa casi desapercibido en los conflictos de Medio Oriente, que tiene un amplio territorio y, a su vez, una economía fuerte en la región. Una pelea familiar entre hermanos no debería desestabilizar una nación, a menos que haya intereses extranjeros tratando de captar la atención.