Antes de comenzar con la crónica del partido que cerraba la segunda jornada de la Copa Mundial en Brasil y la fecha en el Grupo G, hay que dejar bien en claro que una derrota de Portugal ante Estados Unidos dejaba fuera de toda chance de clasificación a los lusos y ponía en octavos de final a los norteamericanos.
Por este motivo fue que la selección yanqui dirigida por Juergen Klinsmann salió decidido a llevarse el triunfo. Pero no siempre se comienzan las cosas con el pie derecho. A los 5 minutos un centro inofensivo de Portugal cayó en los pies de Geoff Cameron, quien le pegó mal y en lugar de despejar la pelota, la abrió hacia el otro lado del área para que le quede servida en los pies de Nani y, ante la increíble caída del arquero Tim Howard, defina por arriba y ponga el partido 1-0.
Y eso fue todo lo que hizo el seleccionado europeo en todo el partido, porque con el sacudón del error defensivo y el tanteador desfavorable, Estados Unidos no hizo más que proponer revertir la historia con actitud y buen juego. A los 13′ un tiro libre de Clint Dempsey ejecutado con su pie derecho salió muy cerca pero por arriba del travesaño. 17 minutos marcaba el reloj cuando otra vez Dempsey remató con poco ángulo y el guardametas Beto rechazó el fusilamiento enviando la pelota al tiro de esquina. Y habría más. A los 24′ Michael Bradley le pegó de primera al balón y salió por sobre el poste. Seguía avisando el combinado yanqui.
Por eso, Fabian Johnson (tremendo jugador y con mucha proyección en ataque, además de una capacidad de rematar al arco increíble) se acomodó y disparó fortísimo de media distancia para que la pelota salga a centímetros del palo izquierdo del portero europeo.
Cuando ya se iba la primera parte del juego los portugueses tuvieron su chance, con un tiro de Nani que dio en el palo, tomó el rebote Eder (que había ingresado al campo a los 15 minutos) y forzó el manotazo de Howard.
En la segunda parte del encuentro se repetiría la intensidad y el dominio de Estados Unidos, por lo que no extraña que dieran vuelta el tanteador. Corría el reloj y a los 64 Jermaine Jones se anotó con uno de los mejores goles en lo que va de la Copa del Mundo. Se acomodó fuera del área, se movió hacia adentro para perder la marca de Nani y puso la pelota al segundo palo con un tiro abierto e increíble, que fue imposible para Beto, que vio cómo el balón se depositaba en el rincón del segundo palo. Inmediatamente después las cosas se podrían haber puesto otra vez favorables para Portugal, porque un centro pasado de Nani tuvo a Raul Meireles como protagonista pero su tremendo disparo al arco no fue gol por la reacción de Howard.
Y sobre el final del partido vendrían nuevas emociones. Iban 81 minutos, Bradley abrió el juego y Graham Zusi lanzó un centro hacia atrás desde la derecha pero sin elevar el balón para que Dempsey le pegue con la panza y coloque la pelota contra la red para hacer justicia en el resultado. 2-1 y se esfumaba toda esperanza de pase a octavos para Cristiano Ronaldo y compañía. Pero en la última jugada del partido la estrella del fútbol mundial (que poco y nada mostró en esta competencia) lanzó un centro perfecto desde la derecha para la entrada de Varela quien, con un frentazo temible, pusiera el empate definitivo y mantenga viva la llama de la ilusión portuguesa de pasar de ronda.
Ahora los lusos no tienen opciones y deberán derrotar a Ghana por goleada y rezar para que Estados Unidos y Alemania no empaten y, el que triunfe, lo haga por una buena diferencia de gol.