Dos grandes sorpresas

Con tres victorias en forma consecutiva, Chicago Bulls trepó al séptimo lugar de la clasificación en la Conferencia Este. Si bien fueron ante rivales débiles como lo son Sacramento, Houston y Minnesota, no existe una distinción muy marcada entre equipos accesibles y complicados para la franquicia de Illinois. Por primera vez en mucho tiempo, los Bulls aspiran a alcanzar un puesto de postemporada, una semana que se corona con la elección de Zach Lavine como uno de los suplentes para el próximo All-Star.

Otro equipo de gran presente, y del cual no se sabía qué esperar, es Phoenix Suns, que ya ostenta el récord de 20 partidos ganados y 10 perdidos. Hay que poner en contexto estos números: Phoenix juega en la conferencia más complicada y, por ende, debe enfrentarse mayor cantidad de veces a los equipos más difíciles. La clave de la franquicia de Arizona para esta temporada está en el fino equilibrio entre sangre nueva y experimentada. Devin Booker está en su mejor momento y, en una radiografía apresurada, podemos decir que su potencial no tiene techo, es así que jugará su primer All-Star este año. Chris Paul, tras una gran y fugaz temporada por Oklahoma, demuestra que está lejos de un retiro por más que su edad ilustre lo contrario: los números de CP3 hasta ahora son 16.7 puntos, 4.6 rebotes y 8.6 asistencias por partido.

Bajas del All-Star

En la semana se anunciaron a los jugadores suplentes para el encuentro del All-Star que se desarrollará en el Farm Arena de la ciudad de Atlanta, el domingo 7 de marzo. Lamentablemente, a los pocos días se conoció la primera baja, la de Anthony Davis (el ala pivote de Los Angeles Lakers), por lo que fue reemplazado por el joven Devin Booker de Phoenix Suns, de gran temporada.

Sin embargo, la baja más considerable hasta el momento es la de Kevin Durant. El capitán del equipo del Este aduce una lesión en el ligamento de su pierna izquierda, la cual incluso podría dejarlo afuera de la temporada y se lo evaluará en unas semanas. El reemplazo directo del jugador de los Brooklyn Nets será el lituano Domantas Sabonis de Indiana Pacers, nombrado por el comisionado de la NBA Adam Silver (también fue el que designó a Booker). El capitán será Joel Embiid, de excelentes actuaciones en la temporada actual, también se designó a Jason Tatum como titular en reemplazo de Durant.

¿Qué hay de esos Knicks?

Poco y nada se esperaba de la franquicia de la NBA más cara pero, paradójicamente, la peor en números y resultados, al menos de los últimos 8 años. La llegada del entrenador Thom Thibodeau cambió la mentalidad, el espíritu y, por sobre todo, el juego de los Knicks con casi los mismos jugadores de la temporada anterior. Tras 33 partidos, el equipo está sexto en la Conferencia Este, con un 0.485% de juegos ganados. Los números no mienten y para comprobar el éxito parcial de Thibodeau hay señalar que su equipo está tercero en el ranking de los más reboteros con 47.1 por partido, detrás de los líderes de cada una de las conferencias: Utah Jazz y Milwaukee Bucks, y sexto entre los que menos pelotas pierden por juego. La premisa del entrenador es fortalecerse en defensa, y es de esa manera que ganó encuentros cerrados frente a Orlando e, incluso, doblegó con cerrojos bien férreos a otros rivales más duros como Golden State o Boston.

Con más de 30 juegos, y cada más cerca del “mid season”, el equipo de Manhattan pretende acercarse aún más al objetivo de la temporada que será clasificar a los playoff por primera vez desde 2013. La primera participación de Julius Randle en el All-Star fue otra de las grandes noticias que recibieron los Knicks, el ex New Orleans Pelicans está mostrando su mejor básquet con 23.2 puntos, 11 rebotes y 5.5 asistencias por partido.

Facu cumple, Denver decepciona

El argentino Facundo Campazzo casi que no tuvo transición, en esta casi primera mitad de temporada, entre no jugar minutos a cerrar los partidos. Como dice el ex Generación Dorada, San Antonio Spurs y campeón con esa franquicia, Fabricio Oberto: «Es importante cerrar los partidos más que ser titular», y esta frase refiere a la ansiedad y a las críticas de muchos argentinos al coach Mike Malone por no incluir a Facu en los momentos importantes o por no tenerlo en cuenta para ser de la partida en los juegos.

Es necesario recordar que Manu Ginóbili (el mejor deportista argentino de la historia, no solo del básquet sino de cualquier deporte) no comenzaba los partidos pero casi siempre los cerraba, de hecho, Gregg Popovich confiaba en él como uno de los hombres que podían tomar el último tiro. Facu, durante los últimos partidos, alternó titularidad y minutos importantes de juego ingresando desde la banca. En el último juego, de local frente a Washington Wizards, fue coprotagonista de una jugada insólita propiciada por Jamal Murray, quien llevaba la pelota a campo abierto con tres compañeros libres (entre ellos Facu) con su equipo perdiendo por dos y poco menos de cinco segundos para tirar. La decisión del base fue frenarse a la altura de la línea de triples para, luego de un par de amagues, entregarle la pelota al argentino con un pase que fue a la altura de las rodillas y con tan solo un solo segundo para el tiro. Facu intentó el triple casi sin distancia y falló. En las redes sociales Murray pidió disculpas y se hizo cargo de la derrota. Pero de vuelta al jugador de la selección argentina, hay que destacar que la cuenta oficial de la NBA armó un pequeño clip con las magias de Campazzo, entre ellas la más reciente, que fue un pase de faja en el aire ante Portland Trailblazers y también la asistencia sin mirar en el partido contra Los Angeles Lakers que “peinó” a Kyle Kuzma, quien todavía está buscando el balón.

De esta manera, el conjunto de Colorado navega peligrosamente el séptimo puesto en el Oeste, una posición no esperada en los planes, pero el único argentino de la liga crece a pasos agigantados en su primera experiencia en el mejor básquet del mundo.