Dentro de la sección Retratos: Documentales de Artistas del 36° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, se presenta «María Luisa Bemberg: El eco de mi voz», el documental de Alejandro Maci sobre esta pionera del cine argentino.

Después de un breve compilado de momentos clave de la vida y obra de “la Bemberg” que deja a más de uno con una lagrimita en puerta, parecería que este documental transcurrirá por el formato tan de moda en las principales plataformas de streaming de entrevistas acompañadas por recreaciones minimalistas que sostienen a las imágenes de archivo. Pero, en este caso, el relato está guiado por la voz de la propia María Luisa Bemberg a partir de diversos materiales tanto de apariciones en medios de comunicación, charlas en distintos espacios y conversaciones más privadas que, por suerte, fueron grabadas y nos permiten escucharla rememorando momentos bisagra de su vida y su carrera, sin ningún tapujo.

Así, apoyando esa voz en fragmentos de las propias películas de María Luisa, el documental va recorriendo el vínculo que ella forjó con la creación artística en general, con el cine en particular, y con su mirada aguda y feminista sobre el mundo. Este documental nos permite escuchar de su propia boca las vicisitudes que tuvo que atravesar para poder dedicarse de lleno al cine y contar las historias que ella quería contar, a sabiendas de que pesaba sobre sí la responsabilidad de representar a “las mujeres” (término que comprendía como errado y reduccionista).

Dentro de ese viaje por la voz y obra de Bemberg, el documental cuenta también con algunas entrevistas imprescindibles como la de Lita Stantic o Graciela Borges, donde lo principal que se aporta no son datos sino la memoria de cómo era trabajar con ella y estar a su lado mientras creaba. Algo llamativo de esto es que Alejandro Maci, el propio director del documental que trabajó con ella durante sus últimos años, aparece entrevistado en el mismo registro que los y las demás participantes, algo que tal vez podría haber explorado de otra manera al tratarse de su propia obra.

El final del film puede sentirse algo brusco. Será tal vez que aún hoy es muy difícil hablar de la partida de María Luisa y solo se puede pasar rápido, casi sin nombrarla.

«María Luisa Bemberg: El eco de mi voz» es un bello homenaje a una creadora que fue logrando lo que ella misma consideraba lo más difícil del oficio de dirección, que es “dirigirse a sí mismo”.