El campeonato FIBA Américas de 2015, también conocido como el preolímpico de básquetbol, se va a disputar a partir del 31 de este mes hasta el 12 de septiembre. Los dos finalistas de esta competición clasifican a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

La selección argentina se encuentra en un período de transición, de recambio generacional. Atrás quedó la Generación Dorada que tantas alegrías nos dio y que pudimos disfrutar al ver jugadores de la talla de Emanuel Ginóbili, Fabricio Oberto, Leo Gutiérrez o el mismo Pepe Sánchez, entre otros. Hoy la actualidad nos encuentra con Sergio Hernández tratando de armar un equipo competitivo, mezclando juveniles y algunos jugadores con experiencia para llegar de la mejor manera al preolímpico.

Entre bajas por lesiones y decisiones técnicas, Hernández cuenta con un plantel chico, tanto en edad como en estatura. A Pablo Espinoza y Juan Manuel Torres (ambos por decisión técnica), se les suman las bajas de los aleros Carlos Delfino y Franco Giorgetti, y el base Luca Vildoza, y otras quizás menos importantes: dejaron afuera al base Nicolás Aguirre, al alero Marcos Mata y el ala-pivote Matías Bertolin.

Los casos de Espinoza y Torres son para analizar. El primero competía con muchos aleros, el puesto más poblado del plantel, y el segundo, si bien aportaba altura y talla en la zona pintada, tenía menos técnica. En su puesto están Marcos Delía y Tayavek Gallizi, representantes del recambio juvenil que se viene haciendo desde el 2013.

Antes de la competencia en México el equipo nacional disputará la Copa Tuto Marchand en Puerto Rico, donde viajará este viernes con 13 jugadores; luego de esa competencia se recortará al que falta, que estaría entre los aún numerosos aleros: con Nocioni asegurado, el descartado saldría entre Patricio Garino, Federico Aguerre o Gabriel Deck.