Sergio Rivas, destacado contrabajista del trío y orquesta de Rodolfo Mederos, y primer contrabajo solista de la Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto, está realizando una serie de recitales para dar a conocer su nueva producción discográfica, “Pa´que trabaje el grandote”, en la cual recopila cronológicamente gran cantidad de obras en las que el contrabajo adquiere un rol protagónico, desde 1917 en adelante. En sus presentaciones detalla ilustrativas anécdotas referidas a las obras seleccionadas. A pesar de que este nuevo compacto se titula igual que un tango para contrabajo compuesto en 1957 por Argentino Galván con la colaboración de Rafael Del Bagno, Rivas no llegó a incluirlo en el CD, dado que lo encontró luego de haber finalizado su grabación.
Tuve la posibilidad de entrevistarlo el lunes 12 de noviembre, luego de presenciar el show que ofreció junto a Armando De la Vega en guitarra y Fernando Taborda en bandoneón, en el Conservatorio Superior de Música de la Ciudad de Buenos Aires «Astor Piazzolla» (Sarmiento 3401). Tanto De la Vega como Taborda integran actualmente el conjunto de Mederos, lo cual habla de la excelencia de ambos. Rivas también convocó a Ramiro Roballos, talentoso pianista y actual director de la Orquesta Da Vinci, para participar en dos de las doce obras elegidas. En todo momento se destacó la calidad interpretativa de los músicos y el respeto hacia las orquestaciones o arreglos originales, que conservan la melodía pura y su indiscutido sabor a tango.
Antes de interpretar «Contrabajeando» de Aníbal Troilo y Astor Piazzolla, comentó que esta composición fue la primera registrada en SADAIC para contrabajo, en el año 1954. También ejecutó un tango de Julio Ahumada y Rafael Del Bagno, «Tangueando en el contrabajo». Según Rivas, se trata de una obra casi olvidada, en la cual es notorio que su melodía está escrita para la primera cuerda del contrabajo: “a Rafael no lo había escuchado tanto pero ahora lo empiezo a reivindicar”.
El único tango en el que los cuatro músicos tocaron juntos fue «Kicho», de Piazzolla. Sergio Rivas comentó que fue estrenado en 1970 pero registrado 5 años mas tarde. Tanto «Contrabajeando» como «Kicho» fueron dedicados por sus autores a Enrique «Kicho» Díaz, contrabajista durante 20 años de la orquesta de «Pichuco» Troilo, entre otras. También repitió esta obra al final del show, dado que fue una de las más famosas de la época.
Una de las presencias destacadas de la noche fue la de Horacio Cabarcos, contrabajista de gran trayectoria y renombre, quien compuso dos de las obras que Rivas estrenó y grabó en su nuevo CD: «Poema en gris» y «Romance de Orquesta». Sobre el cierre del show interpretó “De tal palo”, un tango que Leopoldo Federico le dedicó a Cabarcos, que hace referencia a su padre, Fernando Cabarcos, contrabajista en grandes orquestas durante los años dorados del tango, en la década del 40.
Rivas recuerda que sus comienzos no fueron con el tango: “yo empecé en los ´80 con el pop, tocando rock en Rosario, hasta que llegué a una banda llamada Identikit, tocando bajo eléctrico”. En las fotos de la época se lo ve con rulos, pelilargo y asegura que lo usó así durante mucho tiempo, aún después de haber comenzado a tocar el contrabajo: “me acuerdo que tuve que ir a un concierto y tocar «Kicho»; estaba Piro y me mandó a soltar el pelo, porque el quería que tocara con el pelo suelto”.

Recuerda que “en 1982 ingresé a la Universidad de Rosario para estudiar Dirección Orquestal; quería estudiar el cello pero no había cátedra para ese instrumento, así que me anoté en contrabajo; el cello comparte muchas notas en común con el contrabajo pero tiene otro color”. Llegó al tango en 1992, cuando ingresó como contrabajista en la Orquesta Juan de Dios Filiberto, en esta misma época conoció a Rodolfo Mederos, con quien realizó una gira al exterior: “viajamos a México, durante 20 días, y no volví a tocar con él hasta 1998, pero el hecho de entrar a la Filiberto, me fue atrayendo y me fue metiendo en el tango”.
Sergio además comenta que al comienzo de su carrera sus grandes referentes en el contrabajo fueron clásicos: “primero mi maestro fue Enzo Raschelli, que me enseñó a sentarme, a agarrar el arco; después Thomas Martin, mi maestro en Inglaterra”. En cuanto a sus referentes en el tango, asegura que: “sin ninguna duda, Kicho Diaz, Console, Horacio y Fernando Cabarcos, Aniceto Rossi, Hamlet Greco, esos son pilares… y uno de los que mejor cantaba (sic) en el contrabajo era  Omar Murtagh”.
Explica que el contrabajo nació como base rítmica de la orquesta, pero comenta que cuando conoció la existencia de la obra “Pa´que trabaje el grandote” dedicada al contrabajo, comenzó a buscarla y encontró otras: “y cuando tuve unas cuantas obras sobre la mesa dije tengo un disco, y así fue”.
La próxima presentación de su nuevo disco la realizará el sábado 24 de noviembre a las 21 horas en el Centro Cultural Resurgimiento (General Artigas 2262, CABA) y podrás retirar las entradas una hora antes del comienzo de la función. Para mayor información, comunicate al 4585-4960.
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