Los Springboks consiguieron el pasaje a la final del Mundial de Rugby en Japón al derrotar a Gales por 19 a 16 en Yokohama. El seleccionado africano mostró toda su experiencia y contó con una brillante actuación de su apertura, Handre Pollard.

El encuentro se presentó como una batalla táctica, los seleccionados se estudiaron minuciosamente durante los primeros 15 minutos, con una de las premisas básicas del rugby que establece “regresar del campo adversario con puntos a tu favor”. Y así transcurrió a lo largo de todo el partido.

A Sudáfrica fue quien tal vez se le notó un poco más suelto y trató de imponer las condiciones de juego. Tampoco fue un dominio abrumador pero, en definitiva, estuvo más presente en campo contrario, tratando de superar la resistencia galesa.

Y en esas excursiones al terreno galés, los sudafricanos se encontraron con tres penales que Pollard los transformó en nueve puntos. De la misma manera, el seleccionado “rojo” tuvo dos paseos y dos infracciones a su favor, donde la patada de Dan Biggar acertó a la H y sumó 6 unidades, con los que finalizaron la primera parte.

El primer tiempo dejó una sensación pobre en cuanto a los rendimientos de los protagonistas, en el afán de no tomar riesgos y primar la efectividad, ambas selecciones se guardaron lo mejor que saben hacer: jugar.

El complemento arrancó de la misma manera en la que se desarrolló la etapa inicial. Fricciones, disputas en los puntos de contactos, patadas a campo rival, pocos quiebres de líneas y la misma premisa que el primer tiempo, en cuanto a las visitas a terreno contrario. De esa manera, Biggar empató el partido en 9 para los galeses, mediante un penal, cerca de los 5 minutos del periodo complementario.

Springboks fue quien rompió con la monotonía en el desarrollo, tras varias fases de juego. Apareció Damian de Allende quien, tras dos hands off, se sacó dos rivales de encima y apoyó el primer try del partido. La posterior conversión de Pollard puso arriba a los africanos por 16 a 9.

Gales asumió el golpe y fue en busca del empate. Los europeos tomaron las riendas del partido, mostraron su mejor versión y sometieron a Sudáfrica cerca de su ingoal. A los 25 minutos llegó el try de Josh Adams, quien entró solo por la izquierda del ataque. Leigh Halfpenny completó la jugada de 7 puntos y estableció la paridad en el marcador en 16.

Los minutos siguientes fueron los mejores de Gales, que empujó a Springboks a su propio terreno. Pero los africanos, que se caracterizan por su juego físico, tienen una de las mejores defensas del mundo y jugadores con mucha experiencia.

Pasado el sofocón de los galeses, Sudáfrica jugó de nuevo en campo contrario, formó un maul que se detuvo por infracción y forzó el penal a cinco minutos del cierre del partido. Pollard siguió con su efectividad a los palos y puso el 19 a 16, marcador con el que cerró el partido.

A Gales no le quedó otra que salir a jugar en campo rival e intentó hacerlo. La experiencia sudafricana neutralizó las ganas europeas, Faf de Klerk metió un kick desde campo propio hasta la defensa galesa y se puede decir que ahí se terminó el partido. Sudáfrica presionó cerca del ingoal galés, forzó un scrum y dejó pasar los minutos hasta que Jerome Garces decretó el final del encuentro.

Sudáfrica llega a la tercera final en su historia y reeditarán con los ingleses el duelo decisivo de 2007, donde Springboks se coronó campeón. Promesa de partidazo, donde habrá un choque de estilos bien definidos entre ambas selecciones y se sabrá si la copa regresa al hemisferio norte o se queda en el sur como en los últimos 12 años.

Formaciones e incidencias

Sudáfrica (19): Tendai Mtawarira, Mbongeni Mbonambi y Frans Malherbe; Eben Etzebeth, Lodewyk de Jager; Siya Kolisi, Pieter-Steph Du Toit, Duane Vermeulen; Faf De Klerck y Handre Pollard; Makazole Mapimpi, Damian de Allende, Lukhanyo Am, S’Busiso Nkosi; Willie Le Roux.

Suplentes: Malcolm Marx, Steven Kitshoff, Vincent Koch, Rg Snyman, Franco Mostert, Francois Louw, Herschel Jantjies, Frans Steyn.

Cambios: Marx por Mbonambi, Kitshoff por Mtwarira, Koch por Malherbe, Snyman por Etzebeth, Monstert por De Jagger, Low por Kolisi y Steyn por Le Roux.

Conquistas: 15′, 20′ y 35′ penales de Pollard, 57′ try fr Damian de Allende (convertido por Pollard), 75′ penal de Pollard.

Gales (16): Wyn Jones, Ken Owens y Tom Francis; Jake Ball, Alun Wyn Jones; Aaron Wainwright, Justin Tipuric, Ross Moriarty; Gareth Davies y Dan Biggar; Josh Adams, Hadleigh Parkes, Jonathan Davies, George North; Leigh Halfpenny.

Suplentes: Elliot Dee, Rhys Carre, Dillon Lewis, Adam Beard, Aaron Shingler, Tomos Williams, Rhys Patchell, Owen Watkin.

Cambios: Lewis por Francis, Watkin por North, Williams por Davies, Carre por Jones, Patchell por Biggar, Beard por Ball, Shingler por Wainwright.

Conquistas: 18′ y 39′ penales de Biggar, 46′ penal de Biggar, 55′ try de Adams (convertido por Halfpenny).

Árbitro: Jerome Garces (Francia). Asistentes: Wayne Barnes (Inglaterra) y Ben O’Keefe (Nueva Zelanda). Estadio: Internacional Stadium (Yokohama).

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