El miércoles pasado volvió a ser penalizada la compañía fundada por Larry Page y Serguei Brin por tercera vez en lo que va de 2021.

La multa del Tribunal General de la Unión Europea hacia Google por un importe de 2.400 millones de euros repite motivo: abuso de posición dominante en sus servicios en la comparación de precios. Para ser más preciso, se trata de la preferencia de su propia herramienta Google Shopping por sobre otras tiendas online. Es decir, aunque no se trate de un mejor precio en un determinado producto, la empresa «ubica» mejor a sí misma por sobre otras del mismo sector.

El organismo encargado de la sanción afirmó que se trata de una «naturaleza anticompetitiva» y provoca «efectos dañinos» en el mercado y para los potenciales consumidores. Además, rechazó de manera categórica los argumentos de Google para el proceder. El Tribunal General «concluye su análisis considerando que el valor de la multa pecuniaria impuesta debe ser confirmada», afirmó mediante un comunicado público.

Por su parte, desde Google aseguraron que realizaron las modificaciones correspondientes en 2017 (fecha en la que se originó la investigación y previa denuncia de la Comisión Europea): «Nuestro abordaje funcionó exitosamente por más de tres años», por lo que apelarán la medida.