Un Frankenstein para «La Novia»

«The Bride!» es una película que se estrena este jueves 5 de marzo y fue dirigida por Maggie Gyllenhaal, conocida por actuar en «Batman: El caballero de la noche», «La hija oscura» (la cual dirigió), «Donnie Darko» y «La secretaria». Además, es hermana de Jake Gyllenhaal y ambos participan en este film.

Está protagonizada por Jessie Buckley, que interpreta a «la novia» de Frankenstein. Al comienzo de la historia vemos a su personaje antes de convertirse en eso: Ida, una mujer que está en un bar con hombres con dinero, en un ambiente bastante cargado de sexualización. Están cenando en un restaurante hasta que Ida sufre un brote psicótico y empieza a gritar cosas sin demasiado sentido: palabras, sus sinónimos, y acusaciones fuertes, como decir que un tal Lupino (que está escuchando) es corrupto. En medio de un forcejeo con los hombres que intentan calmarla, Ida muere accidentalmente.

A partir de ahí, la película nos lleva a Frankenstein, el monstruo llamado así en honor a su creador, que acude a una médica/científica porque está cansado de haber vivido cien años sin encontrar el amor. Le pide si podría crearle una novia. La especialista acepta y, juntos, roban el cadáver de Ida para darle vida a «The Bride».

Una vez que vuelve a la vida, la convencen de que Fran es su marido y que ella perdió la memoria. Desde ese momento, vamos a acompañar a esta pareja de monstruos mientras se conocen y tratan de hacer su vida en la ciudad.

Algo importante que todavía no mencioné es que, cuando empieza la película, se dice que Mary Shelley habría reencarnado en la protagonista. Por eso, desde el principio vemos escenas en blanco y negro donde Jessie Buckley interpreta un tercer personaje, con un acento muy particular, narrando y aconsejando a la protagonista, pero que en realidad nos habla a nosotros como espectadores y, a veces, a ella en sus sueños.

Ahí hay algo que a mí no termina de cerrar. Desde la primera escena, cuando Ida todavía no fue convertida en «The Bride», ese personaje ya le habla de Frankenstein, como si todo fuera una especie de destino. Quizás la idea va por ese lado, pero en mi cabeza tendría más sentido si esa conexión o reencarnación apareciera a partir del proceso que la transforma. Igual no lo manifiesto tanto como queja sino, más bien, como una duda.

El personaje de la novia se encuentra varias veces en situaciones de violencia sexual, donde intentan abusar de ella, y junto a Fran comete algunos crímenes para defenderse. Eso abre la trama policial de la película, donde vemos a los personajes interpretados por Penélope Cruz y Peter Sarsgaard intentando atraparlos. Esta violencia no funciona solo como excusa para la parte policial sino, también, agranda la figura de la novia en los medios dentro de la historia: se vuelve una especie de ícono, medio «Joker para las girls». Hay varias referencias y paralelismos con eso.

En líneas generales, la película funciona. Es entretenida y los protagonistas son personajes entrañables: querés que las cosas les salgan bien. El problema, para mí, es que es una película bastante ambiciosa y pretende tener una profundidad que no siempre alcanza. Se sostiene en gran parte por sus personajes, pero intenta abarcar demasiados temas y termina por ser un tanto confusa.

Tenemos una protagonista que ya de por sí tuvo dos vidas, pero que además sería la escritora de la historia dentro del propio mundo de la película. No recuerda su vida pasada, aunque algunas cosas sí, y esa especie de amnesia selectiva termina generando más dudas que respuestas. En lugar de aclarar el universo de la película, por momentos lo vuelve más enredado.

Artículo elaborado para puntocero por Lara Valeiras.