En la tarde de este martes, Villarreal se metió en la semifinal de UEFA Champions League tras empatar 1-1 con Bayern Munich en el Allianz Arena.

Con varios argentinos desde el inicio del encuentro, el «Submarino Amarillo» jugó uno de los partidos más importantes de su reciente historia. Hay muchas cosas para destacarle a este equipo, entre ellas, está la facilidad para salir jugando de abajo, una constante en el equipo de Unai Emery.

Si hay que nombrar un responsable de esta histórica hazaña, sin dudas hay que nombrar a Giovani Lo Celso. El argentino, caracterizado por su buen pie, sus buenos remates de media y larga distancia y su gambeta corta, potenció a Villarreal en las facetas ofensivas del juego e, incluso, colabora con la recuperación, algo que incorporó jugando con la selección argentina.

En el primer tiempo fue todo de Bayern, el equipo español se defendió a lo largo de la primera parte, buscando alguna situación de contra. Más allá de tener la pelota durante el primer tiempo, Bayern no generó mucho peligro y Villarreal se fue al descanso con el arco en cero.

En la segunda etapa, la presión de los alemanes se mantuvo, y ahora sí que hacían daño. Poco a poco, la defensa amarilla empezaba a ceder y, finalmente, en el minuto 52, Robert Lewandowski igualó la serie con su gol. A partir de ese momento, parecía que era solo cuestión de tiempo antes que el equipo alemán marque nuevamente. Pero hubo un cambio que torció la historia.

Al llegar a los 20’ finales, la presión de Bayern Munich ya no era la misma por el desgaste hecho durante todo el encuentro, y Villarreal empezó de a poco a jugar en campo rival. Faltando 6 minutos para el final, Unai Emery metió un doble cambio para poner a Samuel Chukwueze y Alfonso Pedraza (por Coquelin y Danjuma) y fue el primero el que se llevó las ovaciones.

Cuatro minutos después de su ingreso, Villarreal armó una jugada en campo propio con Dani Parejo, que luego descargó hacia el centro del campo con Lo Celso, que avanzó varios metros con la pelota para descargar con Gerard Moreno, que entrando al área por izquierda envió un centro rasante para Chukwueze, que ingresaba por el otro palo y, de primera, impactó la pelota y convirtió el agónico empate que le daba la el pasaje a semifinales gracias al resultado 1-0 a favor en el partido de ida.

Pasado el minuto 94, el árbitro Slavko Vincic pitó el final del partido y todo el banco de suplentes salió a festejar su hazaña. La última vez que Villarreal jugó una semifinal de Champions League fue en el año 2006, cuando en el equipo jugaba Juan Román Riquelme, que fue ángel y demonio, porque él fue uno de los responsables de llevar al equipo a esa instancia pero erró un penal sobre el final del partido que habría empatado la serie contra Arsenal.

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