«¡Yallah! ¡Yallah!» es la primera coproducción oficial entre Argentina y Palestina, que se estrena junto con una muestra fotográfica en cada proyección, ambas con el ojo puesto en las opresiones que ejerce el gobierno israelí.
Esta es una película de Cristian Pirovano y Fernando Romanazzo que, en sí misma, es una observación de Palestina y el punto de encuentro con Argentina: el fútbol. El día a día de la comunidad de un club, sus jugadores, las familias detrás de ellos y sus intentos de sobrellevar con la mayor dignidad posible las adversidades en pos de una pasión que nosotros entendemos bien. Los jugadores están sujetos a la opresión constante y dependen, por ejemplo, de permisos para viajar, sin la seguridad de poder volver o si serán detenidos. Todo por el solo hecho de ser palestinos.
El analista político de puntocero, Patricio Olivera Abdala, destacó que «la cotidianidad se refleja a la perfección, al estar ubicada en el corazón de Gaza se muestra bien cómo lidian todo el tiempo con el poder israelí».
Por otra parte, quizás la película entremezcla demasiados puntos de vista y lo hace de una forma bastante desordenada. Esto debe responder a propias adversidades para conseguir una persona que se cargue al hombro la responsabilidad de ser protagonista con el riesgo real que significa para su libertad e, incluso, su propia integridad.
Por estos motivos, juzgar a la película es complicado y probablemente sean más importantes los testimonios de los directores sobre toda la experiencia vivida que lo que pudieron registrar.