Durante la noche del domingo 20 de enero tiene lugar la gran danza cósmica entre el Sol, La Luna y la Tierra: un eclipse lunar total, que dejará a la luna sin la luz del sol por unos cuantos minutos, y tiñe al satélite de un color rojizo (por lo que también se la conoce como “Luna de Sangre”).

En cuanto a lo astrológico, este evento se produce en el eje Sol Acuario-Luna en Leo (el eje protagonista del 2018). Será el último que se de en estos signos durante un largo periodo, por lo que representa el cierre de una etapa importante en nuestras vidas para dar paso a una nueva etapa donde las emociones, la familia y el hogar serán los protagonistas.

Creer es crear

Durante todo 2018, los nodos lunares estuvieron en los signos fijos Acuario (nodo sur) y Leo (Nodo Norte). Este eje trabaja lo relacionado a nuestra identidad individual y la colectiva por lo que, para muchos, se trató de un año para salir a mostrar los talentos, reconocer el poder interno que se manifiesta cuando hacemos lo que amamos y, sobre todo, esa energía planteó una gran pregunta: ¿vivo lo que creo?

¿A qué le estoy dando mi poder? ¿Qué es lo que me impide brillar? Con Acuario presente, ese trabajo interno tuvo su eco en lo colectivo y movilizó sociedades, amistades, cerró etapas y depuró aquello que no servía en ese aspecto.

Abrir el corazón

El eclipse de este domingo se da en este eje Acuario-Leo pero con los nodos lunares en Cáncer (nodo norte) y Capricornio (nodo sur). Cabe recordar que en los eclipses lunares, los nodos del karma (puntos matemáticos calculados a partir de la intersección del arco lunar y el solar) son los principales protagonistas. Por eso, este eclipse es particular y muy importante: la luna dejará de recibir la luz del sol por unos minutos, permitiendo que la emoción se libere sin el condicionamiento solar.

Además, es el momento de agradecer el proceso que atravesamos, que nos enseñó a ser quienes somos hoy, soltar el control sobre aquello que simplemente ya no tengamos que intervenir y permitir que las situaciones fluyan y tomen el curso que corresponda. Somos conscientes del enorme trabajo interno de 2018 y, si hicimos las cosas bien, el momento de la cosecha llegará muy pronto. 2019 será el año de abrir el corazón, Cáncer nos guiará desde el nodo norte de nuevo a nuestro hogar (uno que va más allá del físico), ese refugio del alma que nos alimenta y nutre, y nos ayudará a soltar el control extremo sobre las emociones y la manera en que nos evadimos de ellas (por ejemplo, llenándonos de trabajo y obligaciones) de la mano del nodo sur en Capricornio.

Así que sentate en un lugar tranquilo (si te rodea la naturaleza, aún mejor), prendé una vela y un rico incienso, acompañate del sonido de música relajante o de tu propia voz al entonar un mantra o, simplemente, del sonido del viento que roza los árboles. Te proponemos entonar el siguiente canto semilla (mantra) que la bella compositora Julieta Anabella creó para todos:

“Agradezco, agradezco / Suelto y libero  lo que no fue. / Agradezco y celebro / Doy la bienvenida a lo que es.”

¡Que la energía Luna Cósmica Roja -kin 169- te ilumine! ¡Feliz eclipse! ¡Ahoo!

puntocero 2019

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