Qué lindo es el fútbol, lleno de sorpresas y con emociones hasta el último respiro. Eso fue exactamente lo que se vivió en Porto Alegre entre Alemania y Argelia. A priori, es quizás uno de los choques por octavos de final en esta Copa del Mundo en los que la mayoría suponía una superioridad germana que iba a barrer con cualquier intento árabe. Pero, como dije antes, qué lindo es el fútbol. Durante todo el encuentro se vio precisamente todo lo contrario.

Aunque los clasificados a la siguiente ronda son los teutones, los que llegaban a este partido como “punto” terminaron mostrando en cancha que pueden ser “banca”. Así fue que Argelia comenzó el encuentro con llegadas y un llamativo orden y criterio para manejar el balón y los tiempos. A los 9′ Islam Slimani aprovechó un contragolpe y avanzó solo frente al arco, pero el gran portero alemán Manuel Neuer se anticipó al ataque, salió del área y trabó justo para evitar el gol de Argelia. Luego, a los 14 minutos, Sofiane Feghouli tuvo otra oportunidad cuando enganchó en la zona del arquero y remató, pero el disparo salió muy desviado. Cuatro minutos después Faouzi Ghoulam tomó un pase en profundidad pero su remate potente cruzó todo el arco, sin destino favorable.

Pero los argelinos no podían descuidarse atrás pese a la superioridad, porque Alemania tiene jugadores con categoría y que saben aprovechar cualquier descuido. Por eso a los 41′ Toni Kroos recibió el balón y sacó un tiro a distancia que provocó el esfuerzo del muy buen guardametas Adi Rais Mbolhi, quien tapó abajo y tuvo que volver a detener otro disparo de Mario Götze, que entró para tomar el rebote.

El descanso dejó un balance positivo para Argelia y un replanteo profundo en toda Alemania, que se vio sorprendida por la actitud y calidad de juego de sus oponentes. A los 55′ Philipp Lahm le pegó de lejos y agigantó la figura de Mbolhi, que nuevamente la sacó. Cuando ya se iba el tiempo regular llegó otra chance de los europeos, que de tanto ir en busca del gol sufrían cada contra letal de los argelinos. A los 80′ Thomas Müller cabeceó frente al arco y hubiera sido un notable gol si no fuera por la aparición de Mbolhi para sacarla. Diez minutos después pasó algo similar, en este caso por el testazo de Bastian Schweinsteiger. Otra vez la detuvo el portero, una de las figuras del encuentro.

Y con el cero en ambos lados llegó el tiempo suplementario, o extra, como más te guste. Apenas se inició este periodo llegaría el 1-0 con una asistencia por abajo desde la izquierda para el ingreso de Andre Schürrle, quien la tocó para mover el tablero. Con el cuerpo extenuado y la mentalidad trastocada, Alemania se encontró con el 2-0 en tiempo cumplido. Mesut Özil se encargó de meter el balón debajo de los postes cuando, luego de una serie de tiros y rebotes, la tomó y fulminó para asegurar el pase a cuartos de final. Para la anécdota quedará el descuento de Argelia un minuto después cuando Abdelmoumene Djabou marcó el 2-1 final.

Aplausos para la selección africana. Alivio para Alemania, que pasó de ronda (jugará ante Francia) pero tuvo un dificultoso y por momentos muy sufrido partido ante un combinado gratamente sorprendente. Sea por un lado o el otro, se gane o se pierda, qué lindo es el fútbol.

puntocero 2018

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