1978 para algunos es solo un año más en el calendario de la vida. Para otros es un antes y un después, es el fin de una historia y el principio de otra.
El director David Páez, luego del gran éxito por dos años consecutivos de la obra «Subte», vuelve a apostar en los egresados de la Escuela Scalabrini que él mismo fundó, para formar el gran elenco de la obra «1978».
971550_1402664979947276_1433042340_nLa dictadura cívico-militar en Argentina, denominada por algunos como «Proceso de Reorganización Nacional», se llevó a cabo entre los años 1976 y 1983. Hace 30 años que pudimos y podemos vivir en democracia. Sin embargo, existen algunos sectores que comparan el gobierno actual, el de los últimos 10 años, con el proceso dictatorial de aquel entonces.
Páez con esta obra trata de reivindicar a la memoria. Intenta que el espectador vuelva a centrarse por un rato en aquel tiempo, en uno de esos 7 años nefastos: el del Mundial 78 jugado en nuestro país, y entienda que eso realmente era censura a la libertad de expresión, a las ideas, al pensamiento propio.
La obra cuenta, por un lado, la historia de dos parejas cuyos hombres de familia trabajaban en la misma fábrica. Uno de los matrimonios busca tener un hijo, el otro busca el retiro de la fábrica para comenzar una carrera musical.
Otra historia narra la vida de dos hermanos que viven bajo el mismo techo. El muchacho se encontraba en busca de trabajo, aunque en realidad quería ser futbolista en River Plate. Su hermana era ama de casa y estudiante en la facultad.
993655_1402664659947308_1443862003_nLa última de las historias trata sobre tres jóvenes militantes y estudiantes universitarios. Una suerte de triángulo amoroso que no pasa más que en miradas y deseos, pero con una causa en común.
En estos tres relatos se pueden destacar dos puntos importantes: todos persiguen un sueño infantil pero fundamental para cada uno de ellos. Y en cada núcleo de la narración de las historias hay una persona que oculta un gran secreto: ser líder para la liberación.
Mientras el mundo miraba a la Argentina y millones de personas gritaban los goles del Mundial, aproximadamente 30 mil iban desapareciendo. Como estas familias, amigos y amoríos, como cualquiera de nosotros.
En medio de todo esto una mujer trata de unir cada relato para formar una reconstrucción de los hechos. Pero también para formar su propia historia.
Para contar esta gran obra, David Páez recurre a escenas cinematográficas. Un solo escenario dividido por luces bien sincronizadas, un farol de fuego y una orquesta en vivo para que todos los viernes a las 21 horas en Espacio Urbano (Acevedo 460) el público analice y recuerde a 1978, el año de lo absurdo.
Ficha técnica
Dramaturgia: Lucas Balducci y David Páez.
Elenco: Sol Alsina, Jimena Bengochea, Adolfo Javier Benítez, Rocío Panozzo Cardoso, Agustina Gonella, Camila Hierro, Néstor Ippolito, Daniela Jordan, Maximiliano Laiño, Sebastián Poveda.
16899_1402664519947322_1118433101_nMúsicos: Dalila Álvarez, Dominique Silva Lucía, Fernando Villarruel.
Diseño de escenografía: Paula Picciani.
Diseño de vestuario: Tati Marioni.
Diseño de iluminación: David Páez.
Fotografía: Julieta Herstic.
Producción ejecutiva: Alan Gejtman.
Asistencia de dirección: Myriam Simeran.
Dirección: David Páez.