Foto: Télam

Foto: Télam


Los campeones del mundo de 1978 tuvieron su homenaje en la cancha de River Plate: recibieron una camiseta de la selección y posaron ante las cámaras para recordar el primer título del mundo para la Argentina, después de un plan que César Luis Menotti encabezó para dejar de lado la pálida imagen que había dado el equipo argentino que jugó en el Mundial de Alemania 1974, eliminada con una goleada en contra por 4 a 1 ante la Holanda de Johann Cruyff, la naranja mecánica, el fútbol total.
Aquella copa del 78’ fue una revancha, a pesar de la ausencia del crack holandés, pero además de llenarnos de alegría a algunos, nos dejó una imagen para el recuerdo a todos.
El Abrazo del Alma Ricardo Alfieri

El Abrazo del Alma. Foto: Ricardo Alfieri


Cerca del área grande, Ubaldo “Pato” Fillol y Alberto “Conejo” Tarantini se desplomaron con sus piernas debilitadas y se abrazaron cuando el partido había terminado, porque ya eran campeones del mundo y frente a toda su gente. Pero hubo un tercer participante en aquel festejo que paralizó a todos los argentinos: Víctor Dell’Aquila, un joven sin brazos por un accidente que sufrió a los 12 años, intentó abrazar a los dos futbolistas aunque sea con las mangas del sweater que tenía puesto.
“Estaba detrás del arco de Fillol, terminó el partido y salió a buscar a Tarantini porque era el único jugador de Boca Juniors en la cancha, los vi a los dos abrazados y quise compartir esa alegría que nos dieron ellos”, contó el gran protagonista de esta foto.
Archivo (1)La imagen recorrió el mundo entero y, probablemente, sea una de las mejores postales del fotoperiodismo argentino. Ricardo Alfieri fue el fotógrafo que inmortalizó ese momento y se la regaló al hombre que hoy vive en Solano con su mujer y sus dos hijos.
La foto no necesita más palabras, habla por sí sola y será eterna.