«Proyecto Fin del Mundo»: uno para todos

Se suele decir que «el cine llega tarde» a retratar un momento, un hecho o hasta, incluso, un periodo actual, porque el tiempo entre la realización y el estreno de una película supera a aquello que se representa en pantalla. De todos modos, existen maneras de enfrascar la esencia de una época sin necesariamente apelar a la linealidad narrativa.

Por ejemplo, lo que hace «Proyecto Fin del Mundo» es, en términos generales, presentar lo que le falta a estos tiempos turbulentos que nos tocan vivir. También se sabe bien que la ciencia ficción como género, ya desde la literatura, tiene un armado estructural funcional a una narración sobre diferentes preocupaciones de una era, se plantea un futuro posible para pensar un presente.

La nueva película de la dupla Phil Lord y Christopher Miller, los mismos de «La gran aventura Lego», sigue la línea del sci-fi arraigado al miedo de su propia extinción que tiene la humanidad. Por debajo de esa superficie, yacen unas capas de sentido más enarboladas en las carencias actuales de nuestra especie: la comunicación, la empatía y otras cualidades que debería prevalecer por sobre las que hoy imperan, todas orientadas hacia el individualismo más pernicioso. Sin embargo, la historia comienza con un hombre solitario, quien se despierta dentro de una cápsula para, unos segundos más tarde, advertir que está dentro de una nave espacial sin la compañía de otros tripulantes a bordo. Por intermedio de flashbacks, conocemos a este astronauta involuntario, él es Ryland Grace (Ryan Gosling en su mejor papel), un profesor de escuela secundaria con un pasado algo torcido que le impidió llegar a otros estratos en consonancia con sus estudios científicos y antecedentes académicos.

Lo cierto es que el Sol está muriendo de una manera más acelerada por la aparición de unos bichos llamados astrófagos. Por tal motivo, los gobiernos del mundo deciden unir fuerzas para encarar una única posibilidad que impida el colapso de la Tierra. Por obra y gracia de los guiones bien escritos, Grace termina en el espacio exterior camino a una misión de un solo hombre para salvar a la humanidad. Si hablamos de humanidad, esa distinción emerge cuando nuestro hombre descubre que un ser de otro planeta también emprendió un viaje similar para combatir a los astrófagos. Allí tenemos a uno de los personajes más adorables de este año: Rocky, sí, una roca con piernas, manos y una expresividad notoria, a pesar de que no tenga rostro. La unión entre estas dos especies se da por lo que se conoce, también, como el lenguaje universal: las matemáticas.

«Proyecto Fin del Mundo» es, además, una película de ciencia ficción ñoña por momentos, no se reduce a la mera idea de presentar un escenario muchas veces visto de la humanidad en peligro con un apocalipsis en el horizonte cercano, porque propone una base científica, al menos para trazar su propio verosímil y el del género antes que proyectarse desde ahí hacia una narración con fuertes dosis de ternura y valores algo ausentes hoy en día. De ahí parten las conexiones cinéfilas, algunas más evidentes como «Encuentros cercanos del tercer tipo» y otras más interpretativas, el caso de «Náufrago», por la relación de un personaje solitario con una necesidad de comunicarse y de construir un diálogo, aún así sea con un objeto. El autor de la novela sobre la que se basa esta transposición es nada menos que Andy Weir, el mismo de «Misión rescate», la cual también tuvo una versión cinematográfica, en esa oportunidad dirigida por Ridley Scott. La similitud de la soledad en la inconmensurabilidad espacial está en sendos relatos, como así también las ideas de un héroe improbable que se construye en el camino de la aventura.

Resulta casi irónico películas que este año se hayan estrenado títulos como «Proyecto Fin del Mundo» y «Las ovejas detectives» -ambas pertenecientes a un público familiar que hasta hace un tiempo abundaban-, porque las dos están distribuidas por MGM-Amazon, compañía del tecnócrata Jeff Bezos, uno de los personajes más voraces, totalmente desprovisto de las ideas positivas que estas películas proponen.

«Proyecto Fin del Mundo» estuvo dirigida por Phil Lord y Christopher Miller y contó con las actuaciones de Ryan Gosling, Sandra Hüller, James Ortiz, Milana Vayntrub y Ken Leung. Puede verse en Amazon Prime Video.