Esta semana la Justicia absolvió a Marian Gómez, quien en 2017 fue detenida por besar a su esposa en el subte de Buenos Aires. En este sentido, la Cámara de Casación Penal destacó que fue un hecho de discriminación por parte de la Policía de la Ciudad.

El hecho por el que fue acusada tuvo lugar hace cuatro años, en la estación de subte Plaza Constitución, donde junto a otras personas se pusieron a resguardo de la lluvia. En ese momento fueron increpados por estar fumando (práctica que está prohibida) y el trato hacia Gómez, según sostuvo la misma, fue diferente, ya que se encontraba besando a su esposa Rocío Girat. Al momento de dirigirse a ella, el oficial Jonatan Rojo la trató como “el pibe» y cuando ella intentó irse, llamó a su compañera para proceder a detener a Gómez. La policía la obligó a poner su cara en la vereda y se la llevó esposada del lugar.

A medida que avanzó la causa, la jueza Marta Yungano dio muestras de arbitrariedad en la selección de pruebas y testimonios, culminando así en declarar a Marian Gómez culpable de los delitos de “resistencia a la autoridad en concurso real con lesiones leves agravadas». En su defensa, la acusada sostuvo que “ese día me defendí de un acto violento y discriminatorio de la Policía de la Ciudad».

Finalmente, para Casación fue unánime la decisión de revocar el fallo de la jueza Yungano. Al tomar conocimiento de la absolución de su defendida, el abogado Lisandro Teszkiewicz expresó: “Lo que los jueces nos están diciendo con este fallo es que discriminar por razón de sexo o de género a cualquier persona en la República Argentina es ilegítimo. Y que las autoridades no pueden discriminar a los habitantes. Es un argumento liberador para todas las sexualidades no heteronormadas».