Las llamas que devoran hectáreas de bosque y selva son una constante en los últimos años en el mundo. Selvas como la amazónica se vieron afectadas en el 2019 por incendios que se lograron controlar después de varios días de zozobra y dolor por las pérdidas.

Al menos 52.500 hectáreas de la Amazonia brasileña, el equivalente a 72.000 campos de fútbol, se deforestaron y luego se quemaron en agosto de 2019. Los hallazgos ofrecen un mapa base que superpone los puntos críticos de deforestación con puntos de incendios del 2019. Este incluye 16 videos de lapso de tiempo de alta resolución que revelan tierras agrícolas recién despejadas vinculadas a incidentes de incendios, así lo confirma un informe científico publicado por el Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP).

En Australia el fuego arrasa con todo a su paso. Desde octubre no se detiene. La ola de calor empeora la situación y las comunidades fueron evacuadas. Sin embargo, muchos quedan atrapados y mueren a causa de las llamas o el humo.

Víctimas y evacuados

La cifra oficial de muertos actualmente es de 17 y ciudades como Canberra, la capital, se convirtieron en las más contaminadas del mundo al tener que hacer frente a los altos niveles de humo que dejaron los incendios.

Las autoridades no pudieron contactar a todas las personas que viven en las regiones rurales más aisladas: más de 400 casas consumidas por el fuego en los últimos días, un número que se espera que aumente a medida que los bomberos lleguen a las aldeas más lejanas.

En el Estado de Nueva Gales del Sur, el más afectado por los incendios, miles de personas huyeron de las zonas afectadas en la costa meridional en medio de escenas de caos y grandes embotellamientos.

En la costa sur del Estado, los incendios se extienden a lo largo de 250 kilómetros y obligaron a las autoridades a declarar el estado de emergencia y a ordenar, principalmente a los turistas, la evacuación de la zona. Rob Rogers, subcomisionado de los bomberos, pidió a la población que no espere para evacuar y señaló que cuatro personas murieron en sus autos mientras trataban de huir.

Actividad humana responsable del cambio climático

Para la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el año 2019 pone punto final a una década marcada por registros de calor excepcionales, por el retroceso de los hielos y por subidas del nivel del mar sin precedentes a nivel global, cambios exacerbados por las emisiones de gases de efecto invernadero fruto de la actividad humana. Con certeza, las temperaturas medias del quinquenio (2015-2019) y de la década (2010-2019) serán las más elevadas de las que se tiene constancia. Según la OMM, todo apunta a que 2019 fue el segundo o tercer año más cálido del que se tienen datos.

Tal y como se explica en la versión provisional de la Declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial, en 2019 la temperatura media mundial (en el periodo de enero a octubre) estuvo aproximadamente 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales.

Las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzaron un nuevo máximo histórico de 407,8 partes por millón en 2018, y en 2019 no dejaron de aumentar. Ese gas permanece en la atmósfera durante siglos, y en los océanos durante períodos todavía más prolongados, de modo que perpetúa el cambio climático.

En Australia muchas críticas van dirigidas contra el primer ministro Scott Morrison, quien reiteró su apoyo a la lucrativa pero altamente contaminante industria australiana del carbón. Morrison brindó su primera conferencia de prensa desde que los incendios ganaron en intensidad, y aseguró que las autoridades despliegan «absolutamente todos los esfuerzos» para ayudar a la población. El primer ministro pidió a sus conciudadanos que «confíen en todos aquellos que luchan contra los incendios», y defendió la política en materia de cambio climático de su gobierno.

Para el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, «los efectos del cambio climático se manifiestan a diario en forma de fenómenos meteorológicos extremos y anómalos». Y, una vez más en 2019, los riesgos relacionados con el tiempo y el clima tuvieron consecuencias catastróficas. Las olas de calor y las inundaciones que solían producirse «una vez cada 100 años» son cada vez más frecuentes. «Los efectos de ciclones tropicales de una intensidad devastadora se sintieron en países desde Bahamas hasta el Japón, pasando por Mozambique, y los incendios forestales arrasaron grandes zonas del Ártico y Australia».

Nuevo informe sobre el clima

En la versión provisional de la declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial se facilita una fuente autorizada de información para las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el cambio climático -el 25º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (CP 25) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)-, que tuvo lugar en Madrid del 2 al 13 de diciembre. Complementa, asimismo, los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

En marzo de este año se publicará la versión definitiva de la declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial con los datos del conjunto de 2019.

La temperatura media mundial durante el periodo de enero a octubre de 2019 estuvo 1,1 ± 0,1 °C por encima de los niveles preindustriales (1850-1900). Casi con toda seguridad, las medias correspondientes al quinquenio (2015-2019) y a la década (2010-2019) serán las más elevadas del conjunto de períodos quinquenales y decenales, respectivamente, de los que se tienen datos. Desde los años 80′, cada nueva década ha sido más cálida que la anterior.

Olas de calor, enfermedades y muerte

En 2019, temperaturas máximas sin precedentes afectaron la salud y el bienestar de la población de Australia, India, Japón y Europa. En el Japón, una ola de calor de gran intensidad afectó al país desde finales de julio hasta principios de agosto de 2019 y provocó más de 100 muertos y 18.000 hospitalizaciones adicionales. En Europa se produjeron dos importantes olas de calor durante el verano de 2019. En junio, una ola de calor que afectó al suroeste y al centro europeo ocasionó diversas víctimas mortales en España y Francia. La más importante tuvo lugar a finales de julio, y se dejó notar con fuerza en gran parte de Europa Central y Occidental. En los Países Bajos se atribuyeron a la ola de calor 2.964 víctimas mortales, lo que supone casi 400 muertes más que durante una semana media de verano.

Los cambios en las condiciones climáticas desde 1950 facilitan la transmisión del virus del dengue a través de varias especies del mosquito aedes, lo que agrava el riesgo de aparición de la enfermedad. En paralelo, la incidencia del dengue a escala mundial aumentó drásticamente en los últimos decenios, y aproximadamente la mitad de la población mundial actualmente corre el riesgo de contraer la enfermedad. En 2019 se produjo un gran incremento en el número de casos de dengue en todo el mundo, si se comparan las cifras con las registradas durante el mismo período de 2018.