Mientras gran parte del mundo baja el ritmo tras la Navidad, en Inglaterra el fútbol sigue en marcha. El Boxing Day, que se celebra todos los 26 de diciembre, cada año ocupa un lugar central en la Premier League, reafirmando una tradición que distingue al fútbol inglés desde hace más de un siglo.
El origen del Boxing Day se remonta al Siglo XIX, cuando en el Reino Unido se acostumbraba a entregar cajas con regalos y donaciones a trabajadores y personas necesitadas el día posterior a Navidad. Con el crecimiento del fútbol profesional, esta tradición se fue adaptando y, en 1957, se empezó a hacer de manera intencionada y oficial.
A lo largo de los años, el Boxing Day se consolidó como una fecha especial, estadios llenos, clima invernal, poco descanso entre partidos y una excelente excusa para ver fútbol en familia. La FA organiza minuciosamente esta jornada para que los partidos no crucen a dos equipos lejanos, y así todos puedan pasar Navidad con su familia y seres queridos.
Este año, lamentablemente, tendrá una particularidad: solo se disputará un partido. La razón principal está en los contratos de televisión. La Premier League estableció un acuerdo para que cada temporada tenga 33 fines de semana dedicados exclusivamente a la liga, lo que reduce a solo cinco las fechas programadas entre semana. Este 26 de diciembre cae viernes y, para poder cumplir con este convenio, a la liga no le quedó otra opción que pasar la mayoría de los partidos para el sábado 27 y domingo 28 de diciembre.
De este modo, con este único partido, el Boxing Day intenta mantener su valor simbólico más allá de las modificaciones. La Premier League se adapta a los tiempos modernos sin soltar una tradición histórica. Y, una vez más, vuelve a ocupar el centro de la escena en plena Navidad.