El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre el “impacto irreversible” y el peligro para la humanidad que representa el límite del calentamiento global de +1,5°C fijado por el Acuerdo de París, según el borrador de un informe que será publicado a principios de 2022. Pero algunos países ya sienten los estragos del calentamiento y sufren sequías intensas que afectan los ecosistemas y imposibilita el suministro eléctrico que se alimenta de las fuentes hídricas.

Además, el informe advierte sobre las “dramáticas consecuencias” a las que se enfrentará la humanidad si no se reducen rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Brasil enfrenta la sequía más fuerte en 90 años y sus bosques disminuyeron radicalmente en los últimos 10 años. El país se está quedando sin agua y está al borde del colapso energético.

Las cuencas hídricas están agotadas y las graves consecuencias no son solamente ambientales, si se tiene en cuenta que la principal fuente de energía brasileña (70%) proviene de las centrales hidroeléctricas. “Estamos en el límite del límite”, admitió el presidente Jair Bolsonaro al pedir la reducción del consumo de energía en los hogares.

La crisis se hizo palpable para los consumidores en la factura de electricidad, que volvió a aumentar el martes casi 7% para cubrir los costos de producción a partir de otras fuentes de energía alternativas más caras y la importación.

El martes se agregaron tres plantas fotovoltaicas, una de biomasa y cuatro eólicas a la red de generación. Además el vicepresidente, Hamilton Mourao, dijo que Brasil comprará energía a países vecinos, aunque no precisó cuáles. “El gobierno tomó todas las medidas necesarias para impedir un apagón, pero puede ser que ocurra algún tipo de racionamiento”, agregó.

¿Cuál es la causa de la crisis hídrica?

Brasil perdió la sexta parte de sus áreas cubiertas de agua dulce en tres décadas. Para los expertos, esto representa que “se está secando” la principal reserva hídrica del mundo, teniendo en cuenta que el país posee el 12% de las reservas de agua dulce del planeta y el 53% de los recursos hídricos de Sudamérica. La problemática pone bajo la lupa al Pantanal, el mayor humedal del planeta y el principal bioma afectado en el país.

En total se perdieron tres millones de hectáreas de aguas superficiales en el país, un área equivalente al tamaño de Bélgica, según un estudio publicado este lunes por la iniciativa Mapbiomas.

Finalmente, para graficar esta situación cabe mencionar que la superficie con agua dulce de Brasil pasó de 19,7 millones de hectáreas en 1991 a 16,6 millones de hectáreas en 2020, una reducción de 15,7 %.