«Un día leí una columna de revista y, después de cuatro años de esa lectura, me animé a tomar la decisión de encarar un proceso personal para trabajar y dedicarme esto”, afirma Jerónimo Ciapparelli (consultor, coach y orador TED y co-organizador TEXDxNúñez) cuando giró su camino y se sumergió en este nuevo mundo. Al narrar cómo surgieron las charlas TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño), explica que “surgen en el año 1984 y, al principio, fueron creadas para compartir ideas inspiradoras. En el año 2001 lo que permite su creador es que a través de una franquicia X, sean llevadas por promotores independientes que respeten la idea TED”.

Ciapparelli es co-organizador de las TEDxNúñez y comenta que son charlas que brindan ideas propias, personales, que puedan inspirar a otros a reflexionar, a llevar algún proyecto adelante, a preguntarse cosas. «Tienen un formato muy particular que en un máximo de 18 minutos podemos expresar una idea, un impacto muy particular en la audiencia que lo están escuchando. Si se superan esos minutos, ya pasa a ser otro formato y no una idea creativa o inspiradora. Los políticos se han comunicado conmigo, pero por fuera del formato TED», confiesa.

A nivel educativo, menciona que ya hay en varias instituciones en sus currículas con los formatos TED, y sostiene que espera que en un futuro puedan llegar a ser más masivos. A la hora de mencionar herramientas simbólicas que no pueden faltar en algunas profesiones, el coach señaló que para los políticos la transparencia, humildad y aprender a hablar serían las principales; para los docentes que se puedan transformar en el mentor o coach, para los comerciantes no pueden faltarle la escucha, saber qué valor aporta su servicio al otro y enfocarse en la necesidad y no únicamente en la venta. Para los médicos, lo primero es la escucha y aprender las capacidades blandas que tienen que ver con la compasión y el acompañamiento, a los historiadores que traten de no comparar lo actual con lo del pasado, a los periodistas fomentar más las noticias que generen bienestar y un mundo de posibilidades y no tanto las noticias de último momento o lo que está pasando y no sale bien y, por último, a los psicólogos actualizarse en lo que hoy necesita la persona y no quedarse en los libros de los grandes maestros referentes.

“Cuando ponés una persona delante tuyo para trabajar como coach, esa persona siempre te va a reflejar algo tuyo. El primer límite para no tutelarlo, es escuchar y no decirle a esa persona lo que te tenés que decir a vos mismo. El coach no debe darle recomendaciones sino estar atento a ver si la persona puede recibir la dinámica de abrir el abanico de posibilidades”, enfatiza Ciapparelli y resalta en “no decirle nunca al otro, lo que en verdad tenés que hacer para vos”.

En relación al mundo luego de la pandemia, Jerónimo Ciapparelli reflexiona y trae una frase de su abuelo en la que decía que “luego de un tsunami el 99% de la gente se va a otra playa, pero siempre hay uno que vuelve a buscar la ojota de su abuelo”. Esto quiere decir que en toda crisis profunda nacen nuevas oportunidades. Finalmente, cree que el mundo que viene es uno con más autonomía, de liderazgo personal, más de volver a uno o una y no estar esperando que una organización o Estado nos resuelva la vida.