Debido a la cuarentena en la que se encuentra Argentina (y gran parte del mundo) por la pandemia de coronavirus, el cine paralizó su actividad al igual que muchos otros rubros. Por estos motivos, realizamos un ciclo de entrevistas a trabajadores y trabajadoras de la industria audiovisual para conocer en detalle cómo afectan las circunstancias al sector y qué alternativas se encuentran para transitar este momento.

En esta ocasión conversamos con Marco Berger, que estrenó su película «El Cazador» de forma online en la plataforma de CINEAR, «Entiendo que es una situación muy particular y única en el mundo, entonces siento que no me podía poner a ver qué es lo que me pasaba a mí individualmente. Estoy en una situación mucho más cómoda que muchas personas», nos cuenta sobre la pandemia que nos rodea. Sin embargo, agrega que «obviamente, la forma de trabajar cambió un montón, mis ingresos se frenaron, tengo que vivir de ahorros, pero no siento que me pueda quejar por la situación de extrema rareza como la que estamos viviendo».

Estreno online

A veces los directores y directoras del circuito independiente logran un reconocimiento importante pero centrada en un nicho de público particular, y la exhibición no suele favorecer para que las películas independientes trasciendan más hacia lo popular. Los estrenos online de CINEAR vuelcan números de visualización muy optimistas con respecto a los que muchas películas, hipotéticamente, hubieran logrado en salas. Sobre este análisis, Marco nos dice que «a veces agradezco esta situación porque soy un director que tenía una posición importante pero que, por no tener productoras fuertes o no tener otra capacidad de distribución, nunca hacía películas que llevaran demasiadas personas al cine, eso me costaba un montón. Después la película se pirateaba y la terminaba viendo todo el mundo, por ejemplo ‘Plan B’. Siento que es una película que vio todo el mundo del ambiente del cine y, sin embargo, formalmente al cine fueron mil personas». Por último, agrega: «Me parece que es un momento clave en el que puede pasar que la vea muchísima más gente de la que esperábamos en una situación normal».

Producir por fuera del INCAA

Pese a contar con una extensa filmografía, «El Cazador» es la segunda producción que Marco Berger filma con financiación del INCAA. «Me costó entrar en el sistema, en la lógica del instituto. Y en el medio aprendí que hoy gracias a lo digital se puede hacer cine de una forma más fácil, entonces me acomodo a la situación de querer contar una historia sabiendo que con una cámara digital buena y un micrófono se puede», nos cuenta, y además subraya que como guionista crea historias con una posibilidad de concreción muy fácil y que, posteriormente, cuando la película se proyecta no presenta grandes diferencias a la vista en la terminación con otras que se realizaron con más dinero. «Cuando aprendí a hacer eso decidí priorizar el seguir filmando, continuar mi carrera, hacerme fuerte y no estar dependiendo del apoyo del INCAA que, al principio, no es tan fácil de conseguir».

Luego de comprender los recursos que se ponen en juego en la realización independiente de la forma que la lleva a cabo Marco Berger, también nos contó sobre el paso posterior y es que esa película pueda funcionar dentro de un circuito que, además de artístico, es comercial. «Hice un primer corto al que le fue muy bien y tuve la suerte de que se estrenó en el Festival de Cannes y eso me abrió la puerta para hacer mi primer largometraje para el que yo no tenía ni cerca la cantidad de plata que necesitaba (que igual era poca)».

Sobre el mercado de sus películas, el director nos cuenta que encontraron un lugar en el mundo que funciona como una obra y también como un producto comercial que le permite no solo recuperar el dinero invertido sino, a veces, ganar bastante más».

Además charlamos con Marco Berger sobre la realización de «El Cazador«, su sello autoral, el cine de género y muchas otras cosas que podés escuchar en el siguiente recorte de audio.

Audio completo de la nota