“Las balas escribieron nuestro pasado, la educación nuestro futuro”. Esta es la frase que se podía leer en el bolígrafo, fabricado con balas de ametralladora y de fusil, con el que Timochenko, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y el presidente colombiano,  Juan Manuel Santos, pusieron la firma con la que el proceso de paz en Colombia comenzó hace ya siete años.

Durante este tiempo, los excombatientes libraron la batalla más importante de sus vidas: lograr que sean aceptados en una sociedad que no olvida, emerger en la economía y sacar de sus vidas los rezagos que dejó la guerra.

Esta es la historia de los tres emprendedores que se armaron con ideas y lograron estar en la edición 2019 de la Feria del Libro en Bogotá.

Su historia

Llegaron para exponer el fruto de su esfuerzo. Una cerveza artesanal elaborada en Icononzo (Tolima), una muñeca de trapo en Miranda (Cauca) y equipos de alta montaña hechas en Anorí (Antioquía) que cautivaron y sorprendieron a los asistentes para convertirse en los más taquilleros de la feria.

Los emprendedores compartieron su experiencia con el público de la feria en el stand “De guerrilleros a Empresarios” que el diario el Espectador propuso y que, rápidamente, agotaron existencias. Dentro de sus relatos  explicaron cómo en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) Antonio Nariño, de cada departamento, ya habían intentado emprender otros proyectos para garantizar su sostenibilidad económica, pero ninguno despegaba.

La Roja

Alguien muy cercano a los excombatientes que vivían allí sabía hacer cerveza y les propuso hacer de ella un proyecto productivo. Sin pensarlo mucho, se metieron de cabeza a fabricar las primeras unidades de la forma más rudimentaria y económica posible: en las mismas ollas que utilizaban para cocinar.

El proyecto de La Roja, como llamaron a su cerveza, tiene vinculados 26 excombatientes trabajando de los cuales 11 son mujeres. Lograron posicionarla en bares de Bogotá como Luvianka o Café Cinema y tienen página en Facebook con la información para hacer pedidos a nivel nacional.

Confecciones la Montaña

Los excombatientes de esa guerrilla que se instalaron en el ETCR del municipio de Anorí, nordeste antioqueño, tomaron las viejas máquinas de coser del frente y con ellas decidieron emprender una iniciativa que hoy es su proyecto bandera: el taller de confecciones La Montaña. Lo que fue la sastrería del Frente 36 de las FARC, que operó en Antioquia por décadas durante el conflicto armado, dejó de producir uniformes para la guerra y se suma a un proyecto que combina conocimiento y experiencia. “Es una iniciativa que nace de resolver una necesidad concreta que es el mantenimiento de la gente que estaba en el espacio de reincorporación, ante el incumplimiento de lo acordado y la falta de recursos para proyectos productivos”, relata Martín Batalla, gerente de la cooperativa del espacio de reincorporación de Anorí, que se encarga de la gestión de este proyecto.

Los productos ya están posicionados en Argentina y España y sigue creciendo gracias al trabajo de promoción desde las redes sociales.

Muñecas de vida

Jimena, como prefiere que la llamen fuera de la guerra, ingresó a las filas de las FARC en 2006, cuando tenía apenas 11 años. No volvió a salir en la siguiente década hasta que en 2016, en el marco del proceso de paz, abandonó el fusil ya con 21 años y un hijo en brazos. Esta indígena embera llegó desde Miranda, un pueblo clavado en la montaña, para mostrar cómo un objeto hecho de trapos había cambiado el destino de un puñado de víctimas de la guerra. De esta manera se convierten en artistas y transformaron viejos uniformes en delicadas muñecas de trapo. Actualmente se comercializan, principalmente, en Popayán y su valor ronda los 600 pesos argentinos.

No más víctimas

7.900.102 es el número exacto de víctimas que coteja el Registro Único de Víctimas (RUV) entre asesinatos, desapariciones, violaciones, torturados o desplazados, entre otras causas durante los 52 años que duró la guerra interna en el territorio colombiano.

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