El seleccionado argentino debutó con una victoria histórica ante Nueva Zelanda por 25 a 15 por la tercera fecha del Tri Nations. Nicolás Sánchez fue el autor de todos los puntos nacionales en el estadio Bankwest de la ciudad de Sydney.

Argentina jugó un partidazo con todas las letras, con un rendimiento excelente de todos los jugadores, que permitió escribir una de las páginas más gloriosas de la historia del rugby argentino. A lo largo de los 80 minutos de juego, Los Pumas edificaron y justificaron minuto a minuto esta victoria: firme en los puntos de contacto, efectivo cuando se propuso sumar, disciplinado a la hora de defender y una máquina de tacklear cuando el momento del partido lo requirió.

Desde el comienzo del encuentro se vio lo detallado anteriormente: un equipo que dio muestras de confianza a la hora de elaborar su plan de juego. Esa fue una de las claves, la confianza. También, con los minutos consumidos, se puede resaltar otros valores como la solidaridad y humildad. Los Pumas fue un equipo en el sentido literal de las palabras, todos los jugadores sabían lo que tenían que hacer adentro de la cancha y, si su compañero no podía, no importa, de pie a jugar por él y por el que tiene al lado.

No fue una mala tarde en Australia de All Blacks, no. Los hombres de negro se vieron desbordados por el rendimiento de Los Pumas y mostraron una faceta rara en ellos (a fin de cuentas, son los mejores en este deporte), que fueron las constantes indisciplinas en las que cayeron. Más allá de algún momento donde inquietaron a la defensa nacional, nunca le pudieron encontrar la vuelta a este encuentro.

Párrafo aparte para Nicolás Sánchez. El goleador histórico de la selección nacional se sacó de encima su flojo rendimiento en el Mundial del año pasado. Superó el récord de Hugo Porta en puntos anotados frente al seleccionado neozelandés (21 en el empate legendario en Ferro del año 1985), marcó un try, metió seis penales (dos de mitad de cancha) y volvió a brillar como en sus mejores momentos.

El scrum dio seguridad con una gran tarea de Francisco Gómez Kodela (otra vez citado tras siete años de ausencia) y Julián Montoya estuvo impecable con su habitual regularidad. Marcos Kremer tuvo un rendimiento tan alto como conmovedor y Santiago Chocobares debutó pero pareció un veterano con la camiseta de Los Pumas por cómo se desempeñó a lo largo del match. Juan Imhoff estuvo cerca de apoyar, no pudo, pero no importa. Es injusto señalar a un puñado de apellidos cuando la figura fue el equipo, pero no como una frase hecha. Los quince en cancha tuvieron un óptimo rendimiento.

Pablo Matera, el capitán, se quedó con la foto del partido tras una pesca infernal a cinco minutos del final, exhibiendo la ovalada como un trofeo de guerra y la mirada desafiante es una imagen de un seleccionado que buscará dejar atrás errores y comenzar una nueva etapa.

Obvio que valen las sentidas lágrimas de todos los jugadores y del cuerpo técnico. Fue un año demasiado raro e inédito y esta victoria cayó en el momento menos pensado y más oportuno. Ahora sí, que este hecho histórico sirva para edificar y mirar para adelante: que la adversidad los haga gigantes.

Formaciones e incidencias

Argentina: Nahuel Tetaz Chaparro, Julián Montoya y Francisco Gómez Kodela; Guido Petti, Matías Alemanno; Pablo Matera (capitán), Marcos Kremer, Rodrigo Bruni; Tomás Cubelli y Nicolás Sánchez; Juan Imhoff, Santiago Chocobares, Matías Orlando, Bautista Delguy; Santiago Carreras.

Suplentes: Facundo Bosch, Mayco Vivas, Santiago Medrano, Santiago Grondona, Tomás Lezana, Gonzalo Bertranou, Lucio Cinti y Santiago Cordero.

Nueva Zelanda: Joe Moody, Dan Coles y Turro Lomax; Patrick Tuipulotou, Samuel Whitelock; Shannon Frizell, Sam Cane (capitán), Ardie Savea; Aaron Smith y Richie Mo’unga; Caleb Clarke, Jack Goodhue, Anton Linert-Brown, Jordie Barret; Beauden Barret.

Suplentes: Codie Taylor, Alex Hodgman, Nepo Laulala, Toupou Vaa’i, Hoskins Sotoutu, Brad Weber, Rieko Ioane y Damian McKenzie.

Conquistas: 3′ penal de Nicolás Sánchez (Argentina), 10′ penal de Richie Mo’unga (Nueva Zelanda), 18′ try de Nicolás Sánchez convertido por él mismo (Argentina), 25′ y 32′ penales de Nicolás Sánchez (Argentina), 47′ penal de Nicolás Sánchez (Argentina), 52′ try de Sam Cane convertido por Richie Mo’unga (Nueva Zelanda), 57′ y 76′ penales de Nicolás Sánchez (Argentina), 80′ Caleb Clarke (Nueva Zelanda).

Cambios: 30′ Santiago Cordero por Santiago Carreras (temporal por protocolo por golpe en cabeza), 32′ Rieko Ioane por Anton Lienert-Brown (temporal por protocolo por golpe en la cabeza), 49′ Codie Taylor por Dan Coles (Nueva Zelanda), 50′ Hoskins Sotoutu por Shannon Frizell (Nueva Zelanda), 50′ Rieko Ioane por Jordie Barret (Nueva Zelanda), 54′ Santiago Grondona por Rodrigo Bruni (Argentina), 58′ Nepo Laulala por Tyrel Lomax (Nueva Zelanda), 63′ Brad Weber por Aaron Smith (Nueva Zelanda), 64′ Damian McKenzie por Jack Goodhue (Nueva Zelanda), 70′ Toupou Vaa’i por Patrick Tuipulotou (Nueva Zelanda), 72′ Mayco Vivas por Francisco Gómez Kodela (Argentina), 72′ Santiago Medrano por Nahuel Tetaz Chaparro (Argentina), 73′ Alex Hodgman por Joe Moody (Nueva Zelanda), 73′ Tomás Lezana por Matías Alemanno (Argentina), 77′ Facundo Bosch por Julián Montoya (Argentina), 77′ Gonzalo Bertranou por Tomás Cubelli (Argentina).

Árbitro: Angus Gardner (Australia). Estadio: Bankwest Stadium, Sydney.

Posiciones: Nueva Zelanda (6 puntos), Los Pumas (4) y Australia (4).