Difícil adjetivar tamaño triunfo. El tandilense Juan Martín Del Potro lució como en sus mejores noches y se cargó en 2 horas y 27 minutos, nada más ni menos que al Nº 1 del mundo, Novak Djokovic por 7-6 y 7-6, en su debut en los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.
¿Mala suerte en el sorteo del cuadro? «Me río de eso», habrá pensado Delpo. Es evidente que este tipo de encuentros lo motivan sobre manera. El nivel de juego que mostró en la noche del domingo fue incluso superior al que exhibiera allá por el 2009, cuando se alzó con el US Open en aquella memorable final con Roger Federer.
Los antecedentes tampoco le jugaban a favor a la Torre de Tandil. Apenas 3 triunfos sobre 14 presentaciones, y sus recientes complicaciones en la muñeca hacían presagiar un escenario netamente favorable al serbio (51-4 en el año hasta esta derrota en la ronda de Juegos Olímpicos).
Pero claro, había un condimento extra al cual Del Potro se aferró y que muchos no tuvieron en cuenta. 4 años atrás, en el match por la medalla de bronce en Londres, el tandilense arrasó a Nole apenas unas horas después de haber protagonizado una auténtica batalla tenística con Federer en las semifinales.
Evidentemente, la llama olímpica alimenta el juego de Juan Martín y lo carga de fuerzas para sobreponerse a sus limitaciones físicas y alcanzar un nivel de juego que asombró a propios y extraños en el Parque Olímpico de Barra de Tijuca.
Lamentablemente, no tendrá mucho tiempo para disfrutar de esta victoria porque Delpo volverá a estar en cancha este lunes en su duelo de segunda ronda ante Joao Souza, de Portugal.
De todas formas, nadie podrá borrar de nuestra memoria la tremenda actuación del argentino con un triunfo que, sin dudas, vale tanto o más que una medalla para su presente y futuro.

Noche histórica para el deporte argentino

Además de la victoria de Juan Martín Del Potro por sobre Djokovic y casi en simultáneo, el básquetbol debutó ante el campeón continental africano y venció a Nigeria por 94 a 66, el voley masculino ganó con autoridad ante Irán por 3-0 (25-23, 26-24 y 25-18) y la selección de fútbol que entrena Julio Olarticoechea mantiene intactas las esperanzas de clasificación (tendrá que ganarle a Honduras en el último juego por fase de grupos) al derrotar a Argelia por 2-1 (con tantos de Ángel Correa y Jonathan Calleri).