Un intenso cruce se dio sobre la continuidad del programa Conectar Igualdad implementado por Cristina Fernández de Kirchner en abril de 2010 y que apuntaba a «reducir la brecha digital y mejorar la calidad de la educación pública», al integrarla con las nuevas tecnologías de información. Conectar Igualdad es parte del Plan Nacional de Inclusión Digital en las Escuelas (Pnide) y consiste en la entrega de computadoras educativas en las escuelas nacionales y la capacitación docente, así como el desarrollo de una distribución de Linux (un sistema operativo gratis y abierto) llamada Huayra Linux.
Quien dio la voz de alerta fue el coordinador de Investigación y Desarrollo de Comunicación, Javier Castrillo, quien relató que los trabajadores del plan se reunieron con el director General de Coordinación Legal e Institucional, Diego Marías, quien les comunicó que «lo más sano» era que los empleados de este plan quedaran «todos despedidos”. Los trabajadores del plan también denunciaron el despido de más de 1.000 trabajadores de los programas Conectar Igualdad y Primaria Digital.
Castrillo precisó que desde diciembre los trabajadores del plan «no» tenían «autoridades presentes ni directivas de trabajo» y que tampoco percibieron los salarios de enero y febrero. Debido a esto se reunieron con Marías. «Si nos hubieran dicho esto el 10 de diciembre uno se hubiera sentido con otra dignidad, pero en estos dos meses perversamente machacaron nuestra alma todos los días pidiéndonos justificar nuestra condición de trabajador, más allá que después llegues a casa, hace dos meses que no cobres, y que tus hijos tengan la rara costumbre de querer comer todos los días», manifestó Castrillo.
Igualmente, el coordinador señaló que «seguramente había cosas que mejorar» en el funcionamiento del programa, pero destacó que en 2014 se logró «la brecha digital cero» y desde entonces «se empezó a trabajar en lo pedagógico, con resultados realmente conmovedores».
Por su parte, Rodrigo Recalde, delegado gremial de ATE del Ministerio de Educación, denunció que el programa de inclusión digital está en un «absoluta parálisis» y sostuvo que la intención oficial es, además de recortar Conectar Igualdad, el cierre de otras políticas socioeducativas que provienen desde la gestión anterior. «Todo se está desmoronando, no sabemos tampoco lo que va a pasar con las 7.000 aulas móviles. Es una cacería de brujas no por lo que no hicimos, sino por todos los derechos conquistados», señaló.

Desmentida oficial

Desde el Ministerio de Educación se desmintió el cierre del programa. En un comunicado se explicó que desde ahora pasará a depender de Educ.ar en lugar de la ex Secretaría de Educación como hasta ahora. «Educ.ar ha consolidado un equipo proveniente de distintos organismos incluyendo, además, personal proveniente del Programa Nacional de Inclusión Digital. De esta forma, se aprovecha y optimiza la estructura ya existente en Educ.ar que viene trabajando en el área desde el inicio de los programas», se expresa en el texto.
«El Ministerio de Educación y Deportes de la Nación informa que los programas Conectar Igualdad y Primaria Digital seguirán funcionando con absoluta normalidad», comunicó el ministerio, y afirmó que «hoy en día trabajan y lo seguirán haciendo 1.500 personas en todo el país en el Programa Conectar Igualdad».
También se señaló que se está buscando «una visión integral a sus acciones en las escuelas y en esta línea se encuentra trabajando el equipo de Educ.ar en coordinación con las demás áreas del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación y la Anses».