Para sorpresa del planeta y las siempre exitosas economías asiáticas y europeas, nuestra región de América Latina está dando una lección de cómo afrontar a nivel social la pandemia del coronavirus, que azota a más de 136 países en todo el mundo, con terribles desenlaces en China, Italia, España y Estados Unidos.

La cuarentena y toques de queda (estados de sitio en otros países) son necesarios y obligatorios, pero proteger la salud de forma simultánea acarrea un serio deterioro en las economías, donde el motor son las pymes y los trabajadores independientes. De hecho Perú, Chile y Argentina basan un 70% de su economía (promedio de las 3 naciones) a pequeños empresarios, comerciantes y autónomos (freelancers). Dejar a esta gente sin ingresos cada día es un gran golpe al consumo de productos, bienes y servicios. Muy por el contrario, la especulación de precios entra a tallar, originando desabastecimiento, histeria y depresión social.

3 medidas adecuadas que tomaron algunos países

Prórroga y prorrateo de deudas bancarias y de servicios básicos. Esto hace que la gente use sus ahorros para seguir moviendo al país en consumo de alimentos y cubrir necesidades de salud adicionales de prevención. Así la economía mantiene un ritmo, lento pero sin detenimiento.

Subvención mediante programas sociales, ya sea con alimentos o bonos de reconocimiento a personas pobres o extrema pobreza, donde se está dando un dinero por vez extraordinaria, un pago simbólico, que permita mantener a la familia estable en cubrir la canasta básica familiar por el periodo de cuarentena. Perú dio el valor de 120 dólares a cerca de 250.000 familias, mientras que Bolivia tiene pensado entregar bonos de hasta 150 dólares por hijo a las familias más pobres.

Fomentar el aumento de oferta laboral en el sector salud, siempre visto como primordial pero en la práctica poco valorado y reconocido. La construcción de nuevos hospitales e implementación de villas no será flor de un día. Esta pandemia permitirá que los nuevos empleos generados en tiempo récord se mantengan e, incluso, se requiera contratar más gente orientada al cuidado del adulto mayor o personas con enfermedades degenerativas. La geriatría, enfermería y pediatría entran en una época de gran auge.

5 medidas adicionales

El COVID-19, al ser un tipo de gripe con una mutación tan rápido y feroz, tendrá amenazado y contra el piso el desarrollo y crecimiento mundial durante al menos 2 años. Una gripe no tiene cura, solo un adecuado control de su proceso.

Si nuestra región desea, desde ya, mantener una economía estable, caminando y que se reactiva después de la emergencia puede sumar las siguientes acciones.

Liberar un porcentaje de los Fondos de Pensiones Privados de gente que ya no cotiza hace mas de 3 años y ahora son comerciantes independientes. Mínimo el valor de 1 sueldo y máximo hasta el 30% del total. En caso de personas endeudadas o que requieran, por ejemplo, comprar un departamento para su familia o hijos, hasta el 50%. En caso de las pensiones administradas por el Estado, por ser un fondo común, liberar un bono igual o superior a los sueldos mínimos de cada país, y para aportantes nombrados liberar hasta 10 sueldos mínimos.

Decretar que las empresas modifiquen el sistema de planilla a sus trabajadores, destinando el próximo aumento de sueldo en vales de alimento. Por ejemplo, si mañana Argentina decide aumentar el sueldo, que el mismo sea dado en vales de alimentos, asegurando movimiento en consumo y esta forma de pago se mantenga en el tiempo.

Reestructurar el pago de impuestos de los trabajadores independientes, de forma escalonada y no con porcentajes generalizados, ni tampoco con precios base como sucede con España, donde aunque no generes dinero igual pagás entre 50 a 200 euros mensuales.

Desde ahora, mayor énfasis en la titulación de propiedades, que son aval para muchas familias para préstamos o alquiler. Amnistía en pago de arbitrios e impuesto predial y la deuda real prorrateada en 10 años. El ingreso municipal permite mayor generación de empleos en educación, seguridad ciudadana y salud.

Zonas industriales, grandes almacenes en distritos o ciudades que permitan albergar este tipo de cuidados de productos. Por ejemplo, en Perú distritos no aptos para construcción vertical por ser de tierra arenosa o poco ideal para vivir abarata los costes de los terrenos. Eso permite a las empresas comprar mayor cantidad de metros cuadrados y hacer almacenes muy grandes, fábricas concentrando mucha fuerza laboral y focalizando puntos donde la oferta laboral crece. Esta medida concatena perfectamente con los vales de alimento familiar como parte de las planillas, pues crea un círculo de consumo, gasto muy alto, dinamismo económico.

Estas medidas permiten un futuro con nuevas economías, para nada novedosas en comparación con el Viejo Continente o los tigres asiáticos, pero que son el inicio de un mejor ordenamiento y gerencia de nuestros países, pues si ponemos orden en estos puntos nuestros gobernantes, quienes administran nuestras ciudades, tendrán un panorama más claro por dónde empezar y recaudar, mientras nosotros (el pueblo) veremos de a poco más oportunidades, ya sea con empleo o con bonos que nosotros mismos generamos.

El dinamismo de autoridades y ciudadanos debe activarse cuanto antes, porque de eso se trata si no queremos regresar al 2009 con una recesión sin precedentes y sin saber qué hacer.

El teletrabajo es una gran opción de ingreso pasivo, es más, lo recomiendo. Pero mientras no cree desarrollo en conjunto y lo veamos como algo muy nuestro y egoísta, su adaptabilidad en nuestra región será muy lenta.

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Jaime William Mostacero Baca.