En Argentina estamos de aniversario: se cumplen 20 años del Corralito y, para celebrar, sigue dando lecciones de economía su creador, Domingo Cavallo. En este país no aprendemos más. Una vez más, el Gobierno dice que no va a ajustar, porque ya sabemos que siempre los hace la gente. Mauricio Macri fue procesado por el espionaje al ARA San Juan y, como hizo Cristina Fernández, dijo que es un perseguido político. De lo que estamos seguros es que ninguno va ir preso.

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Se cumplen 20 años del Corralito… y como somos un pueblo con memoria, que mejora gracias a la experiencia, actualmente le siguen consultando por la economía a Domingo Cavallo para que nos diga cómo salir de la crisis. En este loop histórico en el que encerrados tenemos que seguir hablando de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las vueltas que damos para no pagarle, en medio de esta joda habló la vocera del presidente, Gabriela Cerruti, y aseguró que «el Gobierno no va a hacer ajustes». Le faltó aclarar que, como siempre, el ajuste lo va a hacer el pueblo.

Sumando datos económicos típicos de un diciembre argentino, la calificadora Moody’s advirtió que Argentina puede caer en default y devaluación. Tampoco tiró una novedad, recordemos que esta es la misma calificadora que no vio venir el derrumbe bancario e inmobiliario de Estados Unidos en 2008.

El Gobierno se plantó ante los más poderosos y ya avisó que no va seguir desangrando las arcas publicas… regalando guita en bonos de fin de año a los jubilados. ¿Estos viejos que se piensan? Se rascan las pelotas todo el año y encima quieren un bono… ¡seguro para comprar dólares!

¿Te acordás del INDEC durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner? Bueno, hay un juicio con un fondo buitre por el pago de unos bonos y ahora la Justicia de Estados Unidos pide que le expliquen la metodología para medir la inflación en 2005… lo que se van a cagar de risa cuando se enteren.

Siguiendo con el área de «Guillote» Moreno y del actual, Roberto Feletti, parece que las cosas no estarían muy ordenadas, porque renunció a menos de un mes de haber asumido la subsecretaria de Comercio, Débora Georgi. Todo muy normal.

Finalmente procesaron al expresidente Mauricio Macri por la causa de espionaje a los familiares del ARA San Juan y, al igual que Cristina, él dice que es un perseguido político, pero todos sabemos que esta boludez es para la tribuna, porque en este país nunca va en cana un expresidente.

Justamente hablando de eso, la que fue sobreseída en la causa Hotesur fue Cristina Kirchner, a pesar de tener una pila de pruebas en su contra. No llegó ni a juicio oral, eso sí, a vos te acusan de afanarte un Don Satur agridulce en Coto y te clavan juicio con tribunal y 6 años en cana.

La que por más que trate de defender a Mauricio lo único que hace es embarrarla es Patricia Bullrich, que sugirió utilizar las mismas bases de datos que ellos usaban para las elecciones para que el Gobierno vaya a buscar casa por casa a los que no se vacunaron. También estaría pensando en ponerles un pijamita a rayas y un brazalete con el dibujito del coronavirus y mandarlos a unos monoblocks especiales, pero cree que pueden malinterpretarse.

Hablando del COVID-19, se viene una nueva variante, en este caso es la ómicron, que llega desde África. Para celebrarlo, acá dejamos entrar un crucero desde Cabo Verde porque pensaron que ese lugar quedaba en Asia.

Por último, se viene Súper Bigote, una caricatura venezolana que presenta a Nicolás Maduro como un héroe que lucha contra el imperialismo norteamericano y su principal poder es tener una mano de hierro… y venderle petróleo a su archienemigo.

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