Mientras en Inglaterra fallecía una reina, en nuestro país intentaban pasar a la posteridad a otra. Estas y otras novedades entre lo más destacado de la política nacional e internacional.

Noticias de la Gorra

Finalmente se definió la batalla final de los “Peces del Infierno” y la ganadora fue Mirtha Legrand. La «Mano de Dios» volvió a pulsear para Argentina y cerró una semana histórica: la Reina Isabel II claudicó ante la calaca a los 93 años. Esto solo indica que a Mirtha le quedan las horas contadas, ya que no le queda nada por lo que competir. No future for you.

Volviendo al plano local, por suerte acá la cosa estuvo mucho más tranquila, solo tenemos que hablar de un intento de magnicidio a la Vicepresidenta el jueves pasado, a manos de lo que, hasta el momento, parece ser un deforestado mental que le quiso sacudir un «corchazo» a 1 metro entre medio de toda la militancia y su seguridad privada, lo cual casi logra si no fuera que gatilló dos veces y no salió la bala.

Desde acá mandamos nuestras condolencias a los custodios, que a partir del viernes pasaron a formar parte de los desocupados del país. Solo tenían que hacer una cosa y ni se avivaron que le pusieron un fierro en la cara, es más, Cristina Fernández se quedó 6 minutos más en el lugar firmando libros.

El acusado de llevar adelante este hecho es un vendedor de copos de azúcar y loquito mediático que seguía a los móviles de Crónica por todos lados llamado, Fernando Sabag Montiel quien, al parecer, no había coordinado solo este ataque sino que actuaba con la complicidad de su novia y unos amigos.

Aunque también hay otras hipótesis desglosadas desde algunos sectores de la oposición, como que fue un autoatentado, que el arma era de juguete o que la encontrada no es la misma con la que le apuntó. Nos gustaría saber la opinión de Fernando Iglesias porque, para él, seguro fue una puesta en escena para quedar en la historia como John Fitzgerald Kennedy.

Como solo podía pasar en este país, la causa fue tomada por la Policía Federal, pero en un curioso descuido, lograron que se borre toda la información del celular, así que ahora le pasaron todo a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Esto termina con un accidente en la cárcel que le va a costar la vida a este «muñeco».

Por otro lado, para impartir la paz social, hay un tipo que ganó hace 3 años las elecciones y estaría oficiando de presidente, un tal Alberto Fernández, que tomó una medida muy seria como dar feriado el viernes pasado.

Ojo que Alberto también salió con un discurso conciliador, en el que le echó la culpa de todo a la oposición y a los medios como generadores de violencia, y todos sabemos que los peronistas son carmelitas descalzas que no entienden de violencia social.

Aprovechando la volteada, salió el presidente del bloque de senadores del Frente de Todos, José Mayans, a pedir que «paren la causa de vialidad» contra Cristina, para lograr la paz social. «Josecito», dicho así, hasta parecería que la teoría conspirativa de la oposición es cierta.

Otro que quiere aportar a la paz social es Nelson Johannsen, concejal ultra K de La Rioja Capital, que aplaudió los asesinatos de Montoneros durante los 70′. «Fueron soldados de la patria que se la jugaron», dijo. Seguro nunca agarró un fierro y tomaba la chocolatada con la mama en esa década.

Saliendo un poco de toda esta humareda judicial, política y mediática, la economía le sigue pasando por encima al bolsillo de la gente, y desde el Ministerio de Economía, Sergio Massa avanza con una batería de ajustes, aunque por suerte la tiene a Gabriela Cerruti, que salió a decir que «no son ajustes sino un reordenamiento de partidas». Claro, «Gaby», no nos están rompiendo el culo sino que nos están reacomodando los esfínteres para adentro de una forma violenta.

Por último, y justo hablando de roturas, la Policía Federal allanó una casa de la Fundación Volviendo a Casa, una organización destinada a contener y rescatar mujeres de la trata de personas. Lo curioso es que dentro de esa casa funcionaba un prostíbulo. Lo cual tiene cierta lógica: en una habitación las hacían laburar y en la otra las contenían.

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