El mundo se puso raro

Pasó una nueva semana en el país más lisérgico del mundo y nos en encuentra con una catarata de malas noticias económicas y sociales, pero con un megalómano narcisista dando un show rockero, mientras presenta su libro ante una horda de gatos, casta y «pubertos» que lo aplauden sin saber bien qué dice. Bienvenidos a Argentina.

El presiduende, Javier Milei, tuvo una semana gloriosa, digna de un desquiciado mental, pero no nos asombremos, ya lo había avisado en campaña y el tipo es coherente en su locura.

En una nueva batalla cultural y bajo su lógica de “él empezó, señorita”, ahora el nuevo chivo expiatorio del «Javo» es el presidente español, Pedro Sánchez, al que atacó en su viaje a España durante un meeting político del partido opositor ultraderechista VOX, que pagamos con la nuestra.

Parece que la esposa del gallego anda con unos temitas de corrupción por tráfico de influencia y eso, al paladín de la libertad, le afectaría gravemente, porque lo bardeó de arriba abajo. En conclusión, en lugar de viajar para conseguir inversiones, terminamos logrando que cierren la embajada.

Totalmente envalentonado por los vitoreos de los fachos del «Viejo Mundo», el adicto a las hermanas llegó al país listo para dar una serie de charlas con sus «chupajapis» habituales de TN y La Nación+, en las que, en un estado de éxtasis total, se auto consideró el “segundo líder más importante del mundo”, “el mayor exponente de la libertad a nivel mundial” y calificó como “liliputienses mentales” a cualquiera que no esté alineado con sus ideas. Está a un par de meses de considerarse como el “amo del universo” y disfrazarse de He-Man.

Para sumarle un poco a su onanismo, la revista TIME lo puso en tapa. Sí, la misma que puso a Adolf Hitler en la década del 30 o a Perón en el 40. Lo que se dice un patrón de liderazgo.

Finalmente, para cerrar su semana a puro festejo y bajo la excusa de presentar su libro, el paseador de perros imaginarios hizo un acto rockero/económico en un Luna Park, donde cantó canciones de La Renga con una banda conformada por la familia Benegas Lynch. Nunca mejor aplicada la palabra “banda”.

Los que asistieron solo pudieron mirar atónitos a un tipo que se la pasó citando a teóricos que nadie leyó ni conocía pero que les decía que, según él, vamos joya. Lo más loco es que lo aplaudieron y cantaron ”se viene el estallido”, obviamente, no entendieron la canción.

Mientras tanto en el mundo real, la provincia de Misiones está prendida fuego después de más de una semana de reclamos por parte de la policía, maestros y médicos. Los indicadores económicos muestran caídas en la producción, aumento de despidos y de tarifas y una disparada del dólar blue, que promete trasladarse a precios (como siempre). Un éxito, el plan.

Por suerte, del otro lado tenemos a una posición seria que comprendió los errores del pasado y se están preparando con el profesionalismo que corresponde. ¿No? Bueno, entonces solo podemos decir que el intendente peronista más importante de la provincia de Buenos Aires, Fernando Espinoza, fue procesado por abuso sexual a una asistente, y el mismo día el gobernador Axel Kicillof se sacó una foto apoyándolo. Porque hay bufarras y bufarras, pero no todos tienen agarrado de los huevos al gobernador de la provincia.