El primer Presupuesto libertario

El viernes pasado, el Gobierno Nacional cerró su año administrativo con la aprobación del Presupuesto 2026, el primero en la gestión libertaria.

Después de casi 10 horas de debate, el proyecto no sufrió cambios y fue sancionado con 46 votos a favor, 25 rechazos y una abstención del Senado. La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical y algunos peronistas dieron el visto bueno, mientras que el bloque Justicialista se opuso (junto a Convicción Federal y el Frente Cívico por Santiago) y Alejandra Vigo (Provincias Unidas) no emitió postura.

También se sancionó la Ley de Inocencia Fiscal que posibilita desconocer el origen de fondos introducidos en el sistema financiero, es decir, no importa si el dinero proviene del narcotráfico, compra de moneda extranjera durante la vigencia del cepo cambiario o lavado de activos, entre otros delitos. Como consecuencia, Argentina puede ser considerada un paraíso fiscal, ya que no respeta el acuerdo global cuando ingresó al Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) para combatir el financiamiento al terrorismo y el lavado de dinero.

«Este Presupuesto necesita de un congreso reformista, que no sea conservador, que no mire para atrás, que entienda que bloquear el cambio es condenarnos a repetir el fracaso que hemos vivido en nuestro país», celebró la encargada de gestionar la aprobación del texto en el recinto, Patricia Bullrich, en su exitoso «debut» como senadora nacional y jefa del bloque de La Libertad Avanza.

Entre los puntos destacados del Presupuesto 2026 la cifra contempla un gasto de 148 billones de pesos (una caída real de 2,5%), estima una inflación anual de 10,1% y el sostenimiento del valor del dólar cercano a los 1.430 pesos hasta diciembre de año próximo. Asimismo, augura un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de 5% y exportaciones de 10,6% acumulado en los siguientes 12 meses. Todos los Ministerios verán reducciones en los aportes, con excepción de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger, que subirá cerca de 80% en términos reales.

Por otra parte, reducirá 1% la inversión en Educación y Cultura (casi 50% si se tiene en cuenta el anterior Presupuesto que data de 2023) y el financiamiento para Universidades se contraerá 7,2% (aproximadamente 34% si se considera la misma comparativa con el periodo anterior). Los vouchers educativos verán reducciones en 13,5% y las becas (como, por ejemplo, la Progresar), se incrementarán hasta 4,1%. Ciencia y Tecnología tendrá una caída de 10,7% y el Fondo Nacional para la Educación Técnica 67,1%.

Asimismo, el Plan Nacional de Alfabetización recibirá fondos por 580 mil millones de pesos, una actualización positiva de 39,3% en relación al año que concluye, de la misma forma que la Asignación Universal por Hijo (AUH) en 6,4%, pero la Tarjeta Alimentar bajará 15,2%. La jubilación mínima caerá 1% y 10,6% lo harán las pensiones por discapacidad.

«Díganle ustedes cuando vuelvan y vean a sus hijos ‘estoy contento porque reventé el sistema educativo'», cerró el jefe del bloque peronista, José Mayans, en el Congreso.