World Rugby, organizador del Mundial y máximo ente en el ámbito de la ovalada, decidió por primera vez en la historia suspender dos encuentros por cuestiones climáticas, ya que el poderoso tifón Hagibis podría azotar el sudeste japonés y llegar a Tokio el sábado.

La cancelación de los partidos Nueva Zelanda – Italia e Inglaterra – Francia fue anunciada por Alan Gilpin (director de operaciones y torneos de World Rugby) en la ciudad de Tokio, donde remarcó que «sería muy irresponsable» permitir disputar los encuentros ante la inminente llegada de Hagibis.

Hasta el momento, son dos los partidos cancelados y se estableció que el resultado sea empate en 0 y que los equipos sumen dos unidades.

El match entre Francia e Inglaterra, que debía disputarse en Yokahama, iba a definir quién clasificaba primero o segundo en el Grupo C. De esta manera, el seleccionado de «La Rosa» quedó como líder y espera por el segundo de la zona D (Australia o Gales).

La misma situación ocurre con el choque entre Nueva Zelanda e Italia por el Grupo B, que se iba a disputar en Tokio. La «Azzurra» contaba con la posibilidad remota de clasificar a la siguiente instancia en caso que venciera a los All Blacks.

Los neocelandeses se quedaron con el primer puesto, mientras que Sudáfrica se ubica como escolta. Ambas selecciones esperarán que se definan las acciones en el Grupo A donde Irlanda, Escocia y Japón cuentan con posibilidades de pasar a cuartos.

Polémica

Sergio Parisse, argentino naturalizado italiano y capitán de la selección europea, se mostró molesto por la suspensión del encuentro. El tercera línea, surgido de Universitario de La Plata, criticó con dureza a la organización: «Es ridículo que no tuvieran otra alternativa, ya que no es noticia que los tifones se registren en Japón en esta época del año. Es ridículo que no haya un plan B».

«Si los All Blacks necesitara cuatro o cinco puntos contra Italia, el partido no se cancelaba», fueron otras declaraciones del capitán azzurro, quien además manifestó que a su seleccionado «le faltaron el respeto».

Antecedente

Un hecho similar pudo registrarse en el Mundial de 1995 disputado en Sudáfrica. En etapa de semifinales se tenían que enfrentar el local frente a Francia en la ciudad de Durban.

Una terrible tormenta que azotó la localidad por más de un día amenazó seriamente con la suspensión del encuentro. Derek Bevan, referí del partido, salió a recorrer el estadio bajo una intensa lluvia y tenía decidido cancelar el partido. Esa medida beneficiaba a Francia, ya que lo ponía en la final por tener menos amonestados que los Springboks.

Finalmente, el temporal cesó y en un campo de juego muy embarrado, Sudáfrica se impuso a los galos y accedió a la final, donde se coronó campeón.