Con esta frase se vuelve a transitar un nuevo día histórico para la Argentina, donde las y los senadores tienen la oportunidad de decidir si la interrupción de un embarazo es legal o ilegal.

No se trata de creencias, de juegos políticos y especulaciones, se trata de salud, decidir por las mujeres y las personas con capacidad de gestar y que tengan la libertad de tomar esa decisión si quieren y desean ser madres.

La muerte por abortos inseguros es la primera causa individual de muerte materna en la Argentina desde 1980 y fallecen por abortos inseguros aproximadamente 47 mujeres por año (REDAAS, 2018).

El aborto existe, como lo escuchamos en los debates con varios de los interlocutores que dieron sus fundamentos e incluso testimonios y muertes de mujeres que lo hicieron en lugares clandestinos. Todo esto ya fue demostrado en cada etapa de los debates del proyecto de ley y la que previamente se discutió en 2018, como también lo segura que es la realización del aborto si es acompañado y realizado por profesionales de la salud.

Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) realizaron una investigación que fue remitida al Senado, en el que se revela que en nuestro país un «total de 1.532 mujeres afrontan causas penales por aborto y 37 por eventos criminalizados en 17 provincias argentinas».

Asimismo, se destaca en la investigación que estas mujeres generalmente «son pobres, sin trabajo remunerado, la mayoría con hijas e hijos, que viven en condiciones habitacionales precarias». Una brecha más que vuelve a castigar a quienes son pobres y no cuentan con los medios necesarios para defenderse y que no solo sufren estas consecuencias, sino otras peores como la violencia obstétrica. De esta manera, el aborto se convierte en una «estigmatización» que implica sufrimientos físicos y emocionales.

Es el momento de que estas consecuencias y miedos por abortar terminen, se habló del aborto en secreto durante muchísimos años, y ya dejó de ser tabú. Son muertes evitables, quienes tienen acceso a pagarlo y a realizarlo en condiciones dignas y quienes no tienen los medios abortan en silencio y con temor, es necesario que todo esto termine y los derechos de las mujeres sean reconocidos y respetados.

Detalles del debate

Se dará inicio a la sesión alrededor de las 16 horas y se prevé que se extienda hasta la madrugada del miércoles 30. Se tratará también el proyecto de ley conocido como el «Plan de los Mil Días» en el que se planifica un acompañamiento al niño en sus primeros días de vida tanto como de la madre.

Fuera del Congreso, quienes están a favor y en contra de esta iniciativa que legaliza y despenaliza la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en las primeras 14 semanas de gestación, estarán brindando su apoyo de la misma forma que ocurrirá en distintos puntos del país.

La expectativa es que esta vez sea ley, ya que el impulso que le dio el presidente Alberto Fernández al presentar el proyecto genera esperanza, pero la decisión -como ocurrió en 2018- se dará a conocer en el recinto. Hay algunos senadores que todavía no expresaron su voto, como Stella Maris Olalla, Sergio Leavy, Lucila Crexell y Edgardo Kueider, además de otros representantes que en 2018 acompañaron el proyecto de ley y que ahora se especula que su voto sea negativo o se abstengan, como los casos de Laura Rodríguez Machado y Oscar Castillo.

Estamos en democracia y los fundamentos para hablar de aborto fueron esgrimidos, es necesario que ahora las y los senadores puedan dar un punto final a un sufrimiento evitable y que reconozcan nuestros derechos fundamentales.