En el marco de los comicios presidenciales del 12 de octubre, el mandatario boliviano Evo Morales se refirió a su posible re-reelección en un programa de TV, afirmando que su gobierno no solo garantizará estabilidad política, económica y social sino también mantendrá la inversión pública en un papel estatal activo.
«Lo escuché de algunos empresarios, de manera institucional de la Confederación de Empresarios de Bolivia y otras federaciones, que este Gobierno garantiza la estabilidad política. Si hay estabilidad política, hay estabilidad económica y crecimiento económico», aseveró.
Sus declaraciones sucedieron en el programa de entrevistas «Esta casa no es hotel» del canal privado ATB, en el cual además presentó su Plan de Gobierno para el periodo 2015-2020 en base a una profundización del modelo económico, político y social que viene implementando en beneficio de la población originaria de Bolivia, en su mayoría indígena.
A casi 30 días de las elecciones presidenciales y legislativas en el Estado Plurinacional, las encuestas nacionales de intención de voto colocan a Evo Morales Ayma como candidato vencedor por el partido MAS (Movimiento al Socialismo) con un 52% de los votos. Le siguen Samuel Doria Medina por la Unidad Demócrata con el 15% y el tercer puesto es compartido por el partido Movimiento Sin Miedo y el Demócrata Cristiano, ambos con el 4%. Es importante resaltar que el 12% de los encuestados declaró no saber y 4% optó por no contestar, lo cual podría resultar en una ventaja diferencial para la oposición en miras a las bancas en el parlamento, si se lanzara una campaña estratégica dirigida con ese objetivo.
En el marco de los resultados del Informe Mundial de Desarrollo Humano (IDH) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Bolivia presenta la mayor reducción de pobreza de la región con un descenso de un 32% entre 2000 y 2012. Sin embargo, se recalca que el 16% de la población que está sobre el índice de pobreza no ha logrado consolidarse en un estrado intermedio.
«En definitiva, este informe muestra a Bolivia como el país con mayor reducción de pobreza en la región. Pero este estrato en ascenso también ha venido a engrosar la población vulnerable y corre el peligro de caer o retornar al estado de pobreza, a menos que se aborden de manera sistemática políticas específicas y normas sociales para seguir avanzando hasta lograr un desarrollo humano equitativo y sostenible», afirman desde el PNUD.
En 2006 el gobierno boliviano introdujo una política de subsidios y pensiones a sectores indígenas desprotegidos y comenzó un proceso de nacionalización de industrias manufactureras estratégicas principalmente en el sector de los hidrocarburos. Los impuestos procedentes de la venta de estos se convirtió en la principal fuente de financiación de gasto público, y las propiedades terratenientes la principal moneda corriente de dádivas clientelísticas.