A pedido de su expareja, la Justicia decidió suspender una Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) solicitada por una mujer, en franco ejercicio de su derecho garantizado por la Ley 27.610. La decisión tomada por los jueces de la Sala III de la Cámara Civil Provincial se basó en que las personas, que aún están legalmente casadas, cuentan con “un proyecto de vida en común”, motivo por el cual ante esta decisión es válido considerar ambas posturas.

Para los jueces, rige la “presunción de paternidad”, por lo cual es necesario evaluar si se deben resguardar sus derechos como padre.

Este caso alerta respecto del atropello hacia el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y, además, plantea nuevamente la necesidad de una justicia con perspectiva de género.

En este sentido, nos brindó unas palabras la doctora Melisa García, actual directora de Abofem-Argentina, asociación de abogadas feministas. En comunicación con Ahora Nosotras, la especialista sostuvo: “Lo que sucedió en San Juan es otro intento de avanzada de un Poder Judicial, independientemente de las presentaciones particulares que se puedan hacer por organizaciones o personas, en forma totalmente contraria a lo que es la adquisición de un derecho».

Asimismo, al referirse a la ley, García enfatizó: “Es un derecho adquirido, no necesita la adhesión de ninguna provincia, ninguna protocolización, es de cumplimiento efectiva, es de orden público”.

Cabe destacar que no es la primera ocasión, desde la sanción de la IVE, que las justicias provinciales intentan obstaculizar el ejercicio de este derecho. La directora de la asociación de abogadas feministas concluyó que “esto no lo estaríamos hablando y no estaría sucediendo si no se tratara de que este derecho lo adquiere una mujer o persona gestante, por ende, es aberrante este tipo de obstaculización. En definitiva, es un intento de generar inestabilidad frente a un derecho, una inestabilidad incluso hasta en nuestras normas jurídicas que son sancionadas en un ámbito constitucional y en un gobierno democrático. Nuevamente, es una muestra de un sistema patriarcal que frente a la disposición de un plan de vida de una mujer o persona gestante, la obstaculización se hace presente”.