Francia dio un paso significativo para impulsar la transición energética hacia iniciativas «verdes». Así lo expresó el presidente Francois Hollande en una cumbre ambiental realizada este jueves en París.
La decisión del gobierno del Partido Socialista incluye la creación de un fondo de 1.500 millones de euros para la financiación de un plan de cambio de provisión de energía a nivel nacional que, además, con nuevos puestos de trabajo reduzca el índice de desempleo que, actualmente, oscila en tres millones y medio de personas. Al respecto, el mandatario manifestó que serán 15.000 quienes tendrán un lugar en el sector para el próximo año.
«La transición en la energía es una elección económica… para provocar un cambio industrial, introducir nuevas tecnologías, preparar los cimientos para nuevos negocios y crear empleos», dijo el Presidente en la capital francesa, y agregó: «No podemos convencer a otros si nosotros no adoptamos acciones firmes», al referirse a la aprobación del plan por parte de la Asamblea Nacional para reducir el uso de energía nuclear y bajar del 75% de utilización actual hacia un 50% para la década venidera. Además, el proyecto incluye bajar el consumo de energía a la mitad para mediados de siglo.
Finalmente, entre los objetivos del programa se promoverá la utilización de energía renovable para minimizar la emisión de gases invernadores hasta un 40% para el año 2030 y el uso de combustible fósil otro 30%. Entre las metas más cercanas se comunicó que, para 2016, van a prohibir las bolsas de plástico en los negocios retail y, quien no cumpla con estas medidas, recibirá multas de 30.000 euros y dos años de cárcel.