Tito Vilanova tuvo que dejar de ser el entrenador del Barcelona por una recaída que sufrió debido al cáncer que padece desde hace más de un año y medio.
TitoUn 22 de noviembre de 2011, Vilanova le dijo al club catalán que tenía que viajar de urgencia a New York para operarse por un cáncer de glándula parótida, la glándula salival, una de las más grandes del cuerpo humano. La noticia se conoció cuando el equipo que dirigía Pep Guardiola tenía que viajar a Italia para jugar ante el Milan por la UEFA Champions League. La intervención fue éxitosa, la buena nueva llegó a Camp Nou con alegría y, en diciembre de 2011, volvió a su puesto para ayudar a Pep a ganarle al Real Madrid por 3 a 1 en el Santiago Bernabéu.
En mayo de 2012, los médicos del Barcelona le dijeron a Vilanova que estaba “bien, curado y libre de enfermedad” y, con ese panorama, Guardiola se sentía seguro de dejarle el puesto a su amigo. Pep anunció en julio de 2012 que dejaba de dirigir al equipo que lo ganó todo y dejó a cargo a su ayudante, en una de las políticas más nobles del club “culé”, que los directores técnicos sean “canteranos”, esos chicos que se formaron como jugadores y personas en La Masía y que desde temprana edad entendieron los valores del equipo de Catalunya.
A fines del año 2012, Vilanova tuvo una recaída que lo obligaría a irse temporalmente del banco del Barsa y, por eso, Jordi Roura tuvo que asumir como entrenador interino. Tito volvió a New York para empezar quimioterapia y radioterapia, pero seguía en contacto con su ayudante y con sus futbolistas para darles indicaciones desde una camilla, porque tenía la confianza de la dirigencia. Tanto que el director deportivo, Andoni Zubizarreta, había afirmado que Vilanova iba a ser el entrenador de la temporada 2013/14.
Foto: AFP
Como un cuento, el Barcelona estaba “esperándolo a Tito”, quien luchaba por su vida para después asumir de nuevo como técnico del Barcelona, así fue en la Champions con la victoria sobre el Paris Saint Germain y la clasificación a semifinales, pero el Bayern Munich se encargó de borrar de la cancha al equipo “blaugrana” y así, desde España, se despedían de la copa más importante de Europa. A fines de mayo de este año, Zubizarreta quería reunirse con Tito para buscar cambios y saber cómo estaba, primero por él como persona, y después por el equipo, que necesita a un entrenador con el 100% de su tiempo.
Vilanova pasó dos operaciones con éxito, pero la segunda recaída llega ocho meses después de la primera dificultad en la salud del técnico, y el Barcelona tomó la mejor decisión para las dos partes. El presidente del club “blaugrana”, Sandro Rosell, sorprendió en conferencia de prensa: «Después de evaluar los resultados de las pruebas rutinarias de seguimiento, realizadas esta semana a Tito Vilanova, se ha presentado la opción de poder hacer un tratamiento para seguir controlando su enfermedad que le hará incompatible poder desarrollar la responsabilidad de ser el primer entrenador del primer equipo de fútbol a partir de ahora y quiero pedir a todos, especialmente a los medios, en nombre de él y de su familia, el máximo respeto por la privacidad de todo este proceso que comienza a partir de hoy».
Thiago_Alcantara_y_Tito_Vilanova
Desde el club anunciaron oficialmente que la semana que viene se conocerá el nombre del nuevo entrenador y Joan Francesc Ferrer, alias “Rubi”, sería el elegido para un interinato. Ahora empieza la danza de nombres, pero ya ni importa el entredicho entre Guardiola y Vilanova, quien se queja de la ausencia de Pep cuando estaba en tratamiento y los dos vivían en New York, porque ahora empieza el partido más importante de Tito.
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